La Guardia Civil recupera 30 obras de arte patrimonial trasladadas por las exmonjas de Belorado
La operación policial se desencadenó por el seguimiento del mercado negro y culminó con el registro de ambos conventos. Por su parte, el autoproclamado obispo cismático denuncia “persecución religiosa” del “Gobierno comunista masón” y “sacrilegio” por parte de las autoridades.

Convento de Belorado.
La Guardia Civil ha recuperado una treintena de obras de arte de gran valor patrimonial que las monjas clarisas excomulgadas de Belorado (Burgos) habían trasladado clandestinamente desde su monasterio de Nuestra Señora de la Bretonera hasta el convento de Santa Clara de Orduña (Vizcaya), presuntamente con la intención de venderlas en el mercado negro.
Entre las piezas intervenidas destacan dos lienzos del siglo XVII de autor aún sin identificar («La estigmatización de San Francisco» y «La Inmaculada»), un Cristo gótico del siglo XIV (con cruz posterior), un testamento de la abadesa María de Velasco de 1556 y, muy especialmente, la imagen titular del monasterio de Belorado: la Virgen de la Bretonera, una talla policromada del siglo XVI con vestimentas bordadas en oro del siglo XX. También se han incautado óleos, tablas pintadas, esculturas, cruces procesionales, pergaminos, libros antiguos y pequeñas devociones. El valor conjunto de las obras se estima en decenas de miles de euros y muchas de ellas aún están pendientes de catalogación definitiva.
La operación policial se inició a raíz del seguimiento habitual que la Benemérita realiza del tráfico ilegal de bienes culturales y culminó el pasado jueves con el registro de ambos conventos y la incautación de las piezas. Parte de las obras ya expuestas en Burgos han sido devueltas al monasterio original; el resto permanece bajo custodia para su estudio y conservación.
Por su parte, el autoproclamado «obispo» de la comunidad cismática, el brasileño Rodrigo Henrique Ribeiro Da Silva, quien desde agosto de 2024 actúa como guía espiritual de las antiguas clarisas de Belorado, ha denunciado en un vídeo difundido en redes sociales que todo responde a una «persecución religiosa» orquestada por el «Gobierno comunista masón» de Pedro Sánchez y por la diócesis de Burgos.
Califica la actuación policial de «profanación» y «sacrilegio» en «espacio sagrado», asegura que las monjas «nunca han cometido crimen alguno» y que son perseguidas «por querer permanecer fieles a la fe católica tradicional y a la misa de siempre», en oposición a los «errores modernistas» del Concilio Vaticano II. Ribeiro Da Silva acusa también al arzobispo Mario Iceta y al comisario pontificio de estar «llevándose a las hermanas mayores», cuando dichas religiosas de edad avanzada fueron puestas bajo tutela cautelar de la Fiscalía para garantizar su protección.
Mientras las obras de arte regresan poco a poco a Belorado bajo control judicial y eclesiástico, la comunidad cismática mantiene su postura de ruptura total con Roma y con la jerarquía española, presentándose como víctima de una supuesta campaña de odio a la religión tradicional.