Un año de la muerte de Isak Andic: persisten las dudas sobre la caída fatal del fundador de Mango
Un año después de precipitarse al vacío en una excursión por los senderos de Montserrat, la muerte de Isak Andic, fundador de Mango y una de las mayores fortunas de España, sigue envuelta en incertidumbre. Este 14 de diciembre de 2025, sus hijos han publicado una emotiva carta abierta honrando al "empresario excepcional y hombre generoso" que fue su padre, depositando flores en la sede de la compañía y destacando su legado personal por encima de todo.

Isak Andic.
Este domingo 14 de diciembre de 2025 se cumplió el primer aniversario del fallecimiento de Isak Andic, fundador de Mango y una de las mayores fortunas de España (estimada en alrededor de 4.500 millones de euros). El empresario, de 71 años, murió el 14 de diciembre de 2024 tras precipitarse al vacío desde una altura de entre 100 y 150 metros durante una excursión matutina por el sendero que une las cuevas del Salnitre en Collbató con el santuario de Montserrat, un recorrido marcado y frecuentado de más de cinco kilómetros que padre e hijo conocían bien.
Según el relato de Jonathan Andic, su hijo mayor y único acompañante, él caminaba por delante cuando oyó un ruido (un derrumbe de rocas o un resbalón en un tramo resbaladizo por las lluvias recientes, sin barreras protectoras). Al girarse, vio a su padre desequilibrarse y caer por el acantilado. Jonathan llamó primero a Estefanía Knuth, pareja de Isak, y luego al 112. Los rescatadores (Mossos d’Esquadra, Bombers y SEM) recuperaron el cuerpo sobre la una de la tarde. La autopsia confirmó muerte por traumatismos, sin signos de violencia o forcejeo, y el móvil de Isak quedó destruido.
Inicialmente, la investigación apuntó a un trágico accidente. El juzgado archivó provisionalmente el caso en enero de 2025, permitiendo el entierro y homenajes. Sin embargo, los Mossos mantuvieron dudas por inconsistencias en las declaraciones de Jonathan (la primera, breve y atribuida al shock; la segunda, más detallada tras asesoramiento legal del abogado Cristóbal Martell), como discrepancias en la secuencia de llamadas, el lugar exacto de la caída, si tomó fotos o detalles del itinerario. Otras sospechas incluyeron que Jonathan había visitado el lugar días antes (explicado como preparación), y que cambió de móvil poco después (justificado como deseo de un nuevo iPhone, perdido o robado en un viaje).
En marzo de 2025, con la llegada de una nueva magistrada al Juzgado de Instrucción 5 de Martorell, se reactivó el procedimiento en secreto. En septiembre/octubre, Jonathan pasó a ser investigado por posible homicidio (aunque el TSJC aclaró que la causa “no se dirige contra ninguna persona concreta” y permanece “residenciada” en la policía). Los Mossos requisaron su teléfono para analizar GPS, mensajes y posibles borrados, pero hasta ahora no ha aportado elementos decisivos. No hay testigos, cámaras ni evidencias directas; la zona no es catalogada como peligrosa.
Testimonios del entorno (hermanas Judith y Sarah, tío Nahman, CEO Toni Ruiz, empleados y allegados) niegan malas relaciones graves, aunque Estefanía Knuth (insatisfecha con su legado de cinco millones y en litigio) apuntó a tensiones por la fallida transición generacional (Isak delegó en Jonathan en 2014, pero regresó en 2015). La familia denuncia filtraciones como presión, “condena paralela” y tormento en el duelo; exigen cierre para superarlo.

Jonathan Andic.
La investigación, basada en indicios circunstanciales, está en fase final: tras el análisis del móvil, resta declaración formal a Jonathan como investigado, informe definitivo y decisión de archivar (por falta de pruebas) o imputar. Fuentes coinciden en que, sin avances concluyentes, la ausencia de evidencias beneficia procesalmente a Jonathan, pero persiste una sombra de duda.
Paralelamente, Mango mantiene estabilidad y crecimiento récord bajo Toni Ruiz. Los hijos gestionan el patrimonio vía sociedades (Black Indigo AR para Jonathan como presidente; Pitaya AR para Judith; Kiwi AR para Sarah).
En el aniversario, los hijos publicaron una carta abierta honrando a Isak como visionario, generoso y padre afectuoso, sin mencionar la investigación: “Esta semana se cumple un año de que Isak nos dejara y, como hijos suyos, deseamos honrar su memoria compartiendo unas palabras en su recuerdo”. La montaña de Montserrat guarda el secreto; un año después, la incertidumbre persiste entre accidente fortuito y posible crimen.