Óscar Puente responde a Jordi Sevilla como sólo él sabe: faltando al respeto por redes sociales para defender al 'uno'
El exministro ha anunciado que está preparando un manifiesto para que en 2026 se empiece a articular una alternativa a Pedro Sánchez. Antes de ver nada y como no podía ser de otra forma, el ministro más "combativo" sale a defender a su jefe.

Óscar Puente y Pedro Sánchez, en los actos conmemorativos del aniversario de la Constitución.
Óscar Puente no ha esperado a conocer el contenido del manifiesto. Tampoco se espera nada de él, sin duda uno de los más acérrimos 'sanchistas'. Le ha bastado el anuncio de Jordi Sevilla, exministro, expresidente de Red Eléctrica y una de las voces más reconocibles del socialismo clásico, que ha adelantado que en enero presentará un documento para impulsar una alternativa interna a Pedro Sánchez y recuperar lo que define como la socialdemocracia perdida del PSOE. La reacción del ministro de Transportes ha sido inmediata... y esperada por otra parte.
Por supuesto ha sido desde la red social X, donde Puente respondió con ironía y sí, falta de respeto fiel a su estilo. Ha sugerido que Sevilla no pisa una sede del partido desde “su primera comunión” y le ha invitado a recorrerlas para recoger apoyos, dando por hecho el fracaso de la iniciativa. El mensaje no entra a discutir el fondo del planteamiento ni el diagnóstico político, pero sí apunta directamente a desautorizar a quien lo formula y a defender al '1'.
Sevilla plantea que el PSOE ha abandonado la socialdemocracia en favor de una política que califica de populista, especialmente a partir de las alianzas con Podemos y Sumar. Su manifiesto, aún por presentar, no pretende fundar otro partido ni romper con el PSOE, sino activar un movimiento interno que canalice un malestar que él mismo describe como profundo.
España
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Enrique Martínez Olmos
Sevilla asegura estar hablando tanto con dirigentes veteranos como con perfiles jóvenes, aunque reconoce que el miedo y el cansancio dominan una militancia que percibe el control del partido como absoluto. Ese diagnóstico, formulado desde dentro y con credenciales socialistas, es precisamente lo que convierte su iniciativa en incómoda. Y es ahí donde aparece Óscar Puente. Su respuesta sigue un patrón reconocible: ironía, descalificación personal y ausencia total de debate.
No es un episodio aislado. Puente se ha consolidado como una de las voces más rápidas y contundentes a la hora de salir en defensa de Pedro Sánchez cada vez que surge una crítica interna o externa. Su intervención sirve para marcar territorio y enviar un mensaje claro: el debate no es bienvenido. En el PSOE actual, incluso antes de que la crítica se articule, ya hay quien se encarga de desactivarla. Y, una vez más, Óscar Puente ha sido el encargado de hacerlo.