manifiesto psoe
Jordi Sevilla se revuelve contra el PSOE y culpa a la dirección del auge de la extrema derecha
Jordi Sevilla rompe el silencio del socialismo clásico y acusa a la dirección del PSOE de haber abandonado la socialdemocracia y alimentado el auge de la extrema derecha.

El expresidente de Red Eléctrica de España y exministro, Jordi Sevilla.
El socialismo histórico empieza a levantar la voz. Y no desde los márgenes, sino desde dentro. Jordi Sevilla, exministro y expresidente de Red Eléctrica, ha publicado este lunes un duro manifiesto en el que reclama un “cambio de rumbo político” en el PSOE y señala directamente a la actual dirección como responsable del crecimiento de la extrema derecha y de la pérdida de apoyos electorales del partido.
El documento, difundido en redes sociales y recogido por Europa Press, es una enmienda a la totalidad a la estrategia seguida por el PSOE en los últimos años. Sevilla acusa a la cúpula socialista de haber conducido al partido a una “dictadura de las minorías”, alejándolo de su tradición socialdemócrata y de las mayorías sociales que históricamente lo sustentaron.

Manifiesto Socialdemocracia 21
Bajo el paraguas de la plataforma Socialdemocracia 21, el manifiesto —que aparece sin firmantes— reivindica la necesidad de recuperar un proyecto “autónomo, socialdemócrata, de cambio, ilusionante y mayoritario”, centrado en los problemas reales de los ciudadanos y abierto a consensos de Estado con los adversarios políticos. Un mensaje que choca frontalmente con la política de bloques, la dependencia de socios radicales y el discurso identitario que ha marcado la legislatura.
Lejos de plantearse como una ruptura, la iniciativa se presenta como un espacio de encuentro. “No de exclusión”, subraya el texto, que apela al debate honesto, la reflexión colectiva y la elaboración de propuestas que devuelvan a la política su sentido original: el servicio al bien común. Una formulación que muchos en el PSOE interpretan como una crítica directa al sectarismo interno y al cierre de filas impuesto desde Ferraz.
El manifiesto lanza además un llamamiento explícito a quienes se sienten socialdemócratas dentro y fuera del PSOE, a una izquierda democrática “alejada de los radicalismos estériles” y a quienes aspiran a una España cohesionada y justa. Todo ello con una frase especialmente significativa: la defensa de un proyecto político que se sienta más “hijo de la Transición y de la Constitución” que “nieto de la Guerra Civil y la dictadura franquista”.
Un dardo envenenado contra la estrategia de agitación histórica y polarización permanente que, según Sevilla, no solo no fortalece a la izquierda, sino que alimenta precisamente aquello que dice combatir: el crecimiento de la extrema derecha.
El manifiesto llega en un momento de evidente nerviosismo interno en el PSOE, con encuestas a la baja, desafección de votantes clásicos y un malestar creciente entre antiguos referentes del partido. Aunque desde la dirección socialista guardan silencio, el mensaje de Sevilla pone negro sobre blanco una crítica que cada vez se escucha con más fuerza en los despachos y agrupaciones: el PSOE se ha alejado de sí mismo.
Habrá ampliación. Pero el aviso ya está lanzado.