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La Fiscalía Antidroga frena en seco la querella contra Zapatero por sus vínculos con el chavismo
El Ministerio Público desmonta la acusación de Hazte Oír y cierra la puerta a investigar al expresidente por narcotráfico, blanqueo y organización criminal pese a sus conocidas relaciones con Nicolás Maduro.

(Foto de ARCHIVO) El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero
La Fiscalía Antidroga ha dicho no. Y lo ha hecho con contundencia. El Ministerio Público se ha opuesto a que la Audiencia Nacional admita a trámite la querella presentada por Hazte Oír contra José Luis Rodríguez Zapatero por presuntos delitos de narcotráfico, blanqueo de capitales y organización criminal derivados de su relación política y personal con el régimen venezolano de Nicolás Maduro.
Según el informe remitido al juez Antonio Piña, al que ha tenido acceso EFE, la Fiscalía no aprecia ni un solo indicio mínimamente sólido que permita abrir una investigación penal contra el expresidente socialista. Un portazo judicial que supone un balón de oxígeno para Zapatero, habitual mediador internacional del chavismo y figura incómoda incluso para sectores del propio PSOE.
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El escrito es demoledor para los querellantes. La Fiscalía subraya que la denuncia se apoya en conjeturas, referencias indirectas y menciones a informes policiales que ya estarían incorporados en otras causas judiciales. Es decir, nada nuevo bajo el sol. Y, sobre todo, nada que justifique duplicar investigaciones por los mismos hechos.
En lo relativo al blanqueo de capitales, el Ministerio Público es aún más claro: no hay rastro alguno de que el dinero o los bienes que se atribuyen a Zapatero o a su entorno familiar procedan del tráfico de drogas. “En modo alguno”, recalca el informe, existe conexión entre el patrimonio del expresidente y actividades ilícitas de ese tipo.
Así, mientras Zapatero sigue paseándose por Caracas como interlocutor privilegiado del régimen de Maduro —un régimen señalado internacionalmente por su relación con el narcotráfico—, la Justicia española, al menos por ahora, cierra filas en su defensa jurídica.
El resultado es claro: no habrá investigación. Al menos de momento. Y la querella que aspiraba a sentar al expresidente ante un juez queda reducida a papel mojado, alimentando una polémica política que no ha logrado cruzar la línea del Código Penal.