pactos en extremadura
Garriga acusa a Guardiola de un “arrebato” en Extremadura y Vox mantiene la presión negociadora
Vox denuncia una “tomadura de pelo” del PP tras la votación de la Mesa de la Asamblea y advierte de que no aceptará “migajas” mientras reclama un giro político de 180 grados.
(Foto de ARCHIVO) El secretario general de Vox, Ignacio Garriga EUROPA PRESS 15/1/2026
La tensión entre el PP y Vox en Extremadura sube un peldaño más. El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, ha atribuido la votación de la Mesa del Parlamento extremeño a “un arrebato” de la presidenta en funciones de la Junta y líder regional del PP, María Guardiola, y a lo que ha calificado sin rodeos como una “tomadura de pelo”. Pese al choque, Garriga insiste en que su formación mantiene “la mano tendida” para negociar.
Las declaraciones, realizadas este martes en Zaragoza, llegan después de que el popular Manuel Naharro Gata fuese elegido presidente de la Asamblea de Extremadura en segunda votación con los únicos 29 votos del Grupo Popular. En la configuración del resto de la Mesa, Vox obtuvo la secretaría primera, un gesto que Garriga despacha como “migajas”.
Desde Vox recuerdan los números electorales para reforzar su posición. Garriga subraya que su partido fue “la única formación que duplicó votos y escaños”, frente a la pérdida de apoyos del PSOE y del propio PP. Un resultado que, sostiene, debería traducirse en un acuerdo político que materialice “el cambio absoluto” que —a su juicio— pidieron los extremeños en las urnas.
El dirigente de Vox carga con dureza contra la estrategia del PP y señala directamente a Guardiola por “reírse de los extremeños y de la única formación que ha crecido”. Aun así, apela a la “responsabilidad” y asegura que Vox seguirá dispuesto a “poner ideas sobre la mesa”, desde la reducción del gasto político hasta el refuerzo de los servicios públicos y medidas para la prosperidad juvenil.
El tono se endurece cuando Garriga minimiza el puesto obtenido en la Mesa: “No se nos trasladó en ningún momento la voluntad de hablar de esos cargos; ha sido un arrebato de última hora para no sabemos qué”. Y lanza un aviso: aceptar “migajas” no servirá para desbloquear la situación ni para lograr lo que, según Vox, pretende Guardiola.
Con las negociaciones oficialmente encalladas y llamadas a la discreción, Vox niega haber roto nada y devuelve la pelota al tejado del PP. “Aquí no se trata de que gane ella o gane Vox, sino de que ganen los extremeños”, concluye Garriga, elevando la presión sobre una investidura y un pacto que siguen en el aire.