accidente ferroviario

La respuesta de Adif al maquinista del Iryo instantes después de descarrilar plantea dudas sobre lo sucedido: "No hay ningún tren llegando"
El maquinista no hace ninguna alusión a un choque y ni siquiera menciona al tren Alvia. Sí informa de que su tren ha "invadido la vía contigua" y pide "urgentemente" que se detenga la circulación. La versión dada por Renfe y el ministro Puente de que el Alvia llegó al punto del accidente solo "20 segundos" después del descarrilamiento.
El audio de la llamada del maquinista del tren Iryo 6189 al centro de mando de Adif en Atocha tras el descarrilamiento en Adamuz (Córdoba) el pasado domingo ha abierto un nuevo foco de controversia en la investigación del accidente que dejó al menos 42 fallecidos y más de un centenar de heridos. El maquinista informó de que su tren estaba invadiendo la vía contigua y pidió que se detuviera "urgentemente" la circulación. La respuesta fue contundente: "No hay ningún tren llegando".
En la grabación —de duración aproximada de 97 segundos según el material difundido—, adelantada por El Diario, el maquinista informa casi de inmediato de un "enganchón" a la altura de Adamuz, describe el tren bloqueado y, en una segunda intervención, confirma explícitamente: "Comunicarle que es un descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua. Repito: descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua". Acto seguido, solicita con urgencia: "Necesito que paren el tráfico en las vías urgentemente, por favor".
La respuesta desde el centro de control de Atocha es: "Sí, sí, sí… no hay ningún tren llegando". En ningún momento el maquinista menciona una colisión con otro convoy; se centra en problemas técnicos, incendio en un coche, heridos y la necesidad de reconocimiento y servicios de emergencia. Esto sugiere que, en el instante de la llamada, el impacto frontal con el Alvia (que circulaba en sentido contrario) aún no se había producido o no era perceptible desde su posición en la cabina. Si ese fuera el caso, el Alvia tendría que haberse cruzado con su tren instantes antes, cosa a la que tampoco hace ninguna referencia el maquinista. Es decir, lo más probable es que el Alvia, en el momento de esa llamada, aún no hubiera hecho acto de presencia en la escena del accidente.
Esta secuencia temporal choca frontalmente con la versión oficial facilitada por el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, quien en varias entrevistas (Cadena SER, RNE y otros medios) ha insistido en que transcurrieron solo "20 segundos" entre el inicio del descarrilamiento del Iryo y el choque con el Alvia. Según Renfe, ese intervalo tan breve impidió activar el sistema de frenado automático ante obstáculo (LZB/ERTMS), ya que a velocidades de ~205-210 km/h los trenes recorren más de un kilómetro en ese tiempo.
El audio abre al menos 3 incógnitas
El audio plantea varias incógnitas clave. La primera se deriva de que la conversación (incluyendo pausas y respuestas) se extiende por más de un minuto y medio. Aunque no se detalla una interrupción larga explícita (solo una breve "no cuelgues, te llamo yo ahora"), el tiempo transcurrido desde la primera alerta hasta la confirmación de la invasión de vía supera con creces los 20 segundos citados.
La segunda incógnita es clara. El maquinista alerta de la ocupación de la vía contraria y pide cortar el tráfico de forma urgente. La respuesta tranquilizadora de Adif, "no hay ningún tren llegando", indica que, en ese momento preciso, el centro de control no tenía constancia o no había procesado la aproximación inminente del Alvia.
Por lo tanto, y esta es la tercera incógnita, si el intervalo real entre descarrilamiento y colisión fue superior a 20 segundos —como sugiere la duración y el contenido de la llamada—, surge la pregunta: ¿por qué no se activó de inmediato un protocolo de parada de emergencia en la vía opuesta? ¿Falló la detección automática, la comunicación o la coordinación entre sistemas?
Hasta ahora, ni Renfe ni Adif han corregido públicamente la estimación de los 20 segundos, que se basa en datos preliminares de registradores y cajas negras. El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el suceso de "extraño" en sus primeras ruedas de prensa desde Atocha, pero no abordó directamente esta cronología en detalle.
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), dependiente del Ministerio de Transportes, y la Guardia Civil continúan analizando las cajas negras de ambos trenes, las soldaduras de la vía (renovada en mayo 2025) y los sistemas de señalización. Cualquier ajuste en la cronología podría tener implicaciones importantes sobre responsabilidades en la gestión de la emergencia.