ESdiario

El BOE cambia las reglas para la bicicleta y deja a muchos ciclistas sin arcén

La nueva normativa permite eliminar arcenes en carreteras estatales y altera una de las bases de la circulación ciclista

El BOE cambia las reglas para la bicicleta

El BOE cambia las reglas para la bicicletaEnrique Diaz

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Durante años, el arcén ha sido el espacio que permitía a miles de personas circular en bicicleta por carretera con un mínimo de seguridad. Esa situación acaba de cambiar. Una disposición publicada en el Boletín Oficial del Estado habilita a las administraciones a suprimir arcenes en determinados tramos de la red estatal, algo que afecta directamente a cómo y por dónde pueden circular los ciclistas a partir de ahora.

El cambio no es simbólico ni teórico. Abre la puerta a que vías donde hasta hoy la bicicleta estaba permitida de forma habitual dejen de serlo en la práctica. Y eso obliga a revisar rutas, hábitos y, en algunos casos, a asumir que ciertos recorridos dejarán de ser una opción segura.

Qué cambia ahora

Hasta este momento, la norma general era clara. En carretera, los ciclistas debían circular por el arcén derecho siempre que existiera y fuera transitable. Esa indicación ha sido reiterada durante años por la Dirección General de Tráfico, y era uno de los pilares de la convivencia entre coches y bicicletas fuera de ciudad.

La nueva disposición permite que ese arcén desaparezca si se considera necesario para habilitar carriles bici u otras infraestructuras vinculadas a la movilidad activa. Es decir, el espacio que ocupaba el ciclista puede reasignarse o directamente eliminarse en determinados tramos de carreteras nacionales, siempre que la administración lo justifique técnicamente.

Dónde afecta

La norma no implica que todas las carreteras pierdan su arcén de forma inmediata. Afecta a tramos concretos de la red estatal, especialmente en vías con poco tráfico o en carreteras multicarril donde se priorice la creación de itinerarios ciclistas segregados.

El problema aparece cuando esa sustitución no es real ni continua. Si el arcén desaparece pero no existe un carril bici funcional, conectado y en buen estado, la bicicleta queda en tierra de nadie. No puede usar el arcén porque ya no existe y tampoco tiene una alternativa segura por la calzada.

Por qué genera inquietud

Para muchos ciclistas habituales, el arcén no era un lujo, sino la única forma viable de circular por zonas rurales o interurbanas. Suprimirlo reduce opciones, acota recorridos y puede expulsar directamente a la bicicleta de determinadas carreteras.

Además, no todos los carriles bici ofrecen las mismas condiciones de seguridad. 

Falta de mantenimiento, discontinuidades, cruces mal resueltos o convivencia con peatones son problemas habituales cuando se sustituyen infraestructuras sin una planificación completa. El temor es que, bajo el discurso de la movilidad sostenible, se termine restringiendo el uso real de la bicicleta en lugar de facilitarlo.

Qué conviene hacer ahora

Si usas la bicicleta de forma habitual fuera de ciudad, conviene revisar tus rutas y prestar atención a cambios en la señalización. La publicación en el BOE da cobertura legal a estas modificaciones y no exige un aviso general previo a los usuarios.

El arcén ya no es una garantía permanente. A partir de ahora, cada tramo cuenta, y no asumirlo puede traducirse en sanciones o, peor aún, en situaciones de riesgo innecesarias.

tracking