Guardias civiles alertan de la peligrosa «seguridad paralela» en las carreteras
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) denuncia la actuación de un vehículo privado que simuló ser un servicio de emergencias en un accidente de tráfico en Gran Canaria, utilizando luces V1 azules y dirigiendo el tráfico sin ninguna autorización. La asociación exige a la DGT y al Ministerio del Interior actuar con contundencia contra estas prácticas que generan confusión y aumentan el riesgo en las vías.
Guardia Civil en un control de tráfico.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha lanzado una contundente alerta ante lo que califica como una preocupante «seguridad paralela» que se está instalando en las carreteras españolas. El origen de la denuncia es un grave incidente ocurrido el pasado domingo 18 de enero de 2026 en la autopista GC-1 de Gran Canaria (sentido sur), a la altura del kilómetro 6, donde un turismo volcó tras impactar contra el muro de la mediana debido a las adversas condiciones meteorológicas.
Al lugar acudieron de inmediato agentes de la Guardia Civil de Tráfico para instruir las diligencias, así como efectivos del Servicio Canario de Salud y Bomberos de Las Palmas de Gran Canaria, que atendieron a las dos personas mayores implicadas y colaboraron en la retirada del vehículo siniestrado para restablecer la normal circulación.
Sin embargo, en pleno dispositivo oficial, dos individuos hicieron su aparición a bordo de un vehículo rotulado con los distintivos de una supuesta empresa de servicios sanitarios y equipado con señales luminosas V1 de color azul, un dispositivo estrictamente reservado a vehículos prioritarios de emergencias y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Los ocupantes del vehículo estacionaron a escasos metros del accidente, descendieron sin prendas reflectantes y uno de ellos llegó a dirigir el tráfico con gestos manuales, comportándose como si tuviera autoridad para hacerlo.
Para la AUGC, esta conducta no puede considerarse una simple «ayuda» ciudadana. Al contrario, constituye un claro supuesto de usurpación de funciones públicas, al realizar actos exclusivos de los cuerpos policiales y de emergencias. Estas intervenciones irregulares generan confusión entre los conductores y, según la asociación, incrementan notablemente el riesgo en las carreteras.
La AUGC recuerda que, conforme al Real Decreto 2822/1998, únicamente los vehículos policiales están autorizados a utilizar en accidentes un sistema auxiliar de dos fuentes luminosas (intermitentes o estroboscópicas) de color azul (V1), instalado en la parte frontal del vehículo, a la altura de las luces de cruce o por encima en el caso de las motocicletas.
La asociación denuncia la existencia de una alarmante «piratería» en el uso de la señalización de emergencias: particulares y empresas privadas que intentan «jugar a ser policías» ocupando carriles, exigiendo prioridad con luces azules ilegales y proyectando una falsa imagen de autoridad.
«Un conductor nunca debe dudar de la figura autoritaria que le ordena detenerse o le corta el paso», advierte la AUGC. «No se puede tolerar que se siembren dudas sobre si quien ejerce esta función es realmente un agente de la autoridad o un particular que trabaja en una empresa sanitaria sin saber bien qué función está realizando».
Ante esta situación, la Asociación Unificada de Guardias Civiles exige a la Dirección General de Tráfico y al Ministerio del Interior que actúen «con contundencia» para erradicar estas prácticas de posible usurpación de funciones públicas. Reclama la apertura inmediata de investigaciones y la depuración de las responsabilidades administrativas y penales que correspondan.
Además, solicita que se revisen y refuercen los controles sobre el uso de dispositivos luminosos V1 y sobre la rotulación de vehículos que puedan inducir a error a los conductores, con el objetivo de garantizar la seguridad vial y evitar que se siga sembrando confusión en las carreteras.