misa funeral en huelva
El grito de las familias de Adamuz resuena en Moncloa: "Somos las 45 familias que lucharán por saber la verdad"
En Huelva las familias de los 45 fallecidos en el accidente ferroviario han protagonizado una despedida cargada de emoción, fe y exigencia de justicia. La voz de todas ellas la ha puesto Liliana Sáenz, hija de una mujer fallecida en el Alvia, denunciando la lentitud informativa tras la tragedia y su deseo de saber lo que realmente sucedió para cerrar su herida.

Liliana Sáenz junto a su hermano Fidel durante su discurso en nombre de las familias de las 45 víctimas de Ademuz en la misa funeral de Huelva.
Liliana Sáenz es hija de Natividad de la Torre, pasajera del Alvia y que tristemente perdió la vida tras el choque en Adamuz. Ella ha sido la encargada de dar voz a las 45 familias que perdieron a un familiar en la tragedia con un discurso lleno de emoción que ha realizado entre lágrimas acompañado de su hermano Fidel. Más allá de anécdotas y la presencia o no de esta autoridad o la otra, las palabras de Liliana han sido las grandes protagonistas en un repleto Pabellón de los Deportes Carolina Marín de Huelva.
Ha sido una despedida profundamente humana y una exigencia clara: verdad y justicia. 5.000 personas han acompañado a las familias de los 45 fallecidos y también a los heridos en el accidente en lo que ellos mismas han definido como “el único funeral que cabía en esta despedida”. Por ello ha agradecido a la Diócesis de Huelva la celebración de la Eucaristía y ha dejado clara la posición de las familias: “Bajo la única presidencia que queremos a nuestro lado, la de Dios”. Ha recordado además que “Huelva es una tierra mariana” y que “Andalucía es un pueblo creyente”, subrayando que el consuelo está llegando, para muchos, desde la fe.
Sáenz quiso reconocer el apoyo recibido desde el primer momento, empezando por el pueblo de Adamuz, que “sin pensar en las consecuencias no dudó en sumirse al caos de los hierros retorcidos”, así como a los servicios de emergencia y a los voluntarios de Cruz Roja, que, según dijo, “no han soltado nuestra mano en ningún momento”. “Si no puedes curar, alivia. Si no puedes aliviar, consuela. Si no puedes consolar, acompaña”, ha proclamado, arrancando un largo aplauso.

Liliana Sáenz junto a su hermano Fidel durante su discurso en nombre de las familias de las 45 víctimas de Ademuz en la misa funeral de Huelva.
Pero junto al agradecimiento también ha llegado la crítica. La portavoz de las familias ha denunciado la lentitud en la información tras el accidente, una herida abierta para muchos afectados: “Permitidme una crítica a la lentitud de la información, porque creedme, es mejor saber que imaginar”. Un reproche que refleja el sentimiento de abandono institucional que expresan numerosas familias desde el siniestro.
Uno de los momentos más sobrecogedores ha sido cuando ha recordado que las víctimas no son números. “No eran solo los 45 del tren. Eran vagones llenos de virtudes y defectos, de triunfos y derrotas, de anhelos y silencios, de esperanza”. Y añadió: “Eran nuestros padres, madres, hermanos, hijos o nietos”. También hubo espacio para una reflexión social más profunda. Sáenz lamentó que estas muertes se produzcan en una sociedad “tan polarizada” y advirtió de que, detrás de la tragedia, hay una fractura que no siempre se quiere ver.
“Somos las 45 familias que cambiarían todo el oro de este mundo por poder mover las agujas del reloj 20 segundos. Y también somos las 45 familias que lucharán por saber la verdad. Porque solo la verdad nos ayudará a curar esta herida que nunca cerrará”, ha afirmado. Una promesa que, ha dicho, mantendrán desde la serenidad, pero sin renunciar a que se esclarezca lo ocurrido para evitar nuevas tragedias. Porque, como ha dejado claro este jueves, los 45 del tren no serán olvidados.
La representación del Gobierno, siempre en un segundo plano
Tras el discurso, las familias hablaron con los Reyes, que se acercaron hasta su posición y permanecieron junto a ellas durante más de media hora. Entre aplausos y gritos de "viva los Reyes", se marcharon ovacionados del recinto. Las familias también han recibido el saludo del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y a la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda. En un segundo plano quedaron la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, y los ministros Luis Planas y Ángel Víctor Torres, mientras destacaron las ausencias del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del ministro de Transportes, Óscar Puente.

Los reyes Felipe y Letizia hablan con uno de los familiares de las víctimas del accidente de Adamuz durante la misa funeral en Huelva.
Durante la homilía, el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, también reclamó que se esclarezca la verdad de lo ocurrido y que se actúe con justicia para que el sacrificio de las víctimas no caiga en el olvido. También pidió que se reparen las consecuencias del daño sufrido y advirtió de que el camino será largo y exigente, no solo para las familias, sino para toda la sociedad y para quienes tienen responsabilidades públicas. Gómez Sierra recordó además que el dolor no termina cuando se apagan los focos mediáticos, en una advertencia que conectó con el mensaje previo de la Reina de no apartar la mirada tras la tragedia.