Feijóo denuncia la manga ancha con la inmigración y alerta: es una maniobra de Sánchez
El líder del PP carga contra la regularización masiva, defiende el control europeo de fronteras y advierte de que el PSOE busca dividir el voto en Aragón para debilitar a Azcón y favorecer un escenario con un Vox potenciado
El presidente del PP, Alberto Nuñez Feijóo
Alberto Núñez Feijóo se ha mostrado muy disconforme con la regularización extraordinaria de inmigrantes impulsada por el Gobierno a instancias de Podemos, situando el foco en lo que considera una operación de puro cálculo político del sanchismo, con especial impacto en plena recta final de la campaña electoral en Aragón.
Desde Calatayud, junto al presidente aragonés y candidato a la reelección, Jorge Azcón, el líder del PP denunció que el decreto no es un “reparto de papeles”, sino directamente un “reparto de papeletas”. “Podemos no miente como el PSOE: han dicho muy claramente que quieren regularizar a todos los inmigrantes irregulares para que voten en los próximos años. No es humanidad, es electoralismo; no es ayudar a quien lo necesita, es intentar comprar votantes en el futuro”, afirmó.
Feijóo fue tajante al decir “no a la regularización masiva sin garantías” y apeló al consenso europeo: “Europa tiene un pacto de migración y asilo, está fortaleciendo sus fronteras, está consensuando sus políticas de migración y sus políticas de deportaciones, y en España se está haciendo todo lo contrario”. Una política que, advirtió, deja una “imagen demoledora” del Gobierno en el exterior.
El presidente del PP defendió una inmigración “razonable, ordenada, legal y humana”, pero con requisitos claros: “Si un inmigrante quiere trabajar en España, ha de hacerlo con contrato de trabajo; si viene a cumplir nuestras leyes, sin antecedentes penales o policiales, si viene a integrarse en nuestra sociedad, entonces sí”. En cambio, “si no viene a trabajar, si no cumple las leyes, si tiene antecedentes y si no se integra, la respuesta es no”.
Feijóo remarcó que “España no es un saco sin fondo” y que “es imposible acoger a todos los ciudadanos del mundo”, subrayando que “no puede ser que la ilegalidad produzca derechos en España”.
Objetivo de Sánchez: fortalecer a Vox
En paralelo, el líder popular advirtió de la estrategia electoral del PSOE en Aragón. Sánchez, dijo, quiere “dividir fuerzas” y provocar “un Vox fuerte y un presidente débil y sometido a otros partidos”. “A Sánchez le conviene dividir el voto, a Aragón le conviene unirlo”, recalcó, señalando que “cualquier voto que no sea para Azcón, Sánchez lo va a celebrar”.
Feijóo contrapuso el “modelo imparable de Azcón” al “modelo decadente de Sánchez” y pidió concentrar el respaldo en el PP para garantizar “un presidente fuerte para una tierra fuerte”, evitando el escenario de fragmentación que busca el sanchismo.