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Begoña Gómez, el amigo detenido de Zapatero e Iván Redondo: red de relaciones que inquieta en Moncloa
La asociación de la mujer de Pedro Sánchez compartía domicilio con la empresa de Julio Martínez, y luego éste la trasladó al edificio donde vive el exjefe de gabinete del presidente, donde hubo una redada, una serie de casualidades del PSOE

Pedro Sánchez y Begoña Gómez, en el Premio Donostia, al que llegaron en Falcon.
Hay direcciones que, con el tiempo, dejan de ser simples números en una calle para convertirse en epicentros de poder, influencia y sombras. En el caso del entorno del PSOE y de Moncloa, dos domicilios de Madrid -Zurbano 71 y Diego de León 35- empiezan a dibujar un mapa inquietante de conexiones políticas, empresariales y personales que hoy hacen temblar al núcleo duro del sanchismo, implicando a la mujer de Pedro Sánchez, Begoña Gómez, a Julio Martínez -el empresario amigo de Zapatero detenido y que es señalado como su testaferro- y a Iván Redondo, exjefe de gabinete del presidente.
En Zurbano 71 se ubica la Asociación Española de Fundraising, entidad de la que fue socia Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. En ese mismo edificio se constituyó Análisis Relevante SL, la sociedad vinculada a Julio Martínez Martínez, señalado como presunto testaferro del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Dos estructuras distintas, mismo domicilio, mismo ecosistema. Casualidad administrativa, dirán algunos, coincidencia demasiado elocuente, dirán otros.
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El rastro continúa. Análisis Relevante SL traslada posteriormente su sede a Diego de León 35. Es allí donde la Policía practica una redada y detiene a Julio Martínez Martínez, una operación que sacude a su amigo Zapatero y reaviva viejos fantasmas sobre redes de influencia y negocios en la sombra. Pero la dirección añade un ingrediente más al cóctel político: en ese mismo inmueble reside Iván Redondo, exjefe de Gabinete de Pedro Sánchez y uno de los cerebros estratégicos del sanchismo.
Demasiadas piezas encajan en un espacio demasiado reducido. Y aún hay más. A escasos metros, en Diego de León 36, la UCO llevó a cabo otra redada. Allí se encuentra el inmueble donde Santos Cerdán, junto a Leire Díez y el expresidente de la SEPI, habría articulado un grupo para solicitar dinero a empresas del Ibex 35. Otro foco de investigación, otro episodio bajo la lupa judicial, misma manzana, mismo entorno.
Cuando la mujer de Pedro Sánchez, Begoña Gómez, el presunto testaferro de Zapatero detenido, Julio Martínez, y el arquitecto de la estrategia de Moncloa en sus primeros años, Iván Redondo, aparecen conectados por domicilios, sociedades y operaciones policiales, la palabra “casualidad” empieza a perder credibilidad. En Moncloa lo saben. Por eso inquieta no tanto lo que ya se conoce, sino lo que aún puede salir a la luz. Porque las direcciones no mienten, las sociedades dejan rastro y las redadas no se producen por azar. Y porque, en política, las redes de relaciones suelen ser más reveladoras que los discursos. Casualidades de la vida. O quizá no.