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“Esto no es mediación, es corrupción”: el PP lleva al Senado el “caso Plus Ultra” y sitúa a Zapatero en el centro del huracán
En la sesión de control al Gobierno en el Senado, la portavoz del PP, Alicia García, ha disparado con munición gruesa contra el Ejecutivo por el rescate de Plus Ultra y el papel de José Luis Rodríguez Zapatero

La portavoz del PP en el Senado, Alicia García.
Alicia García ha convertido la sesión de control al Gobierno de este martes, 3 de febrero, en un alegato de alto voltaje contra el Ejecutivo: “53 millones de euros salgan del bolsillo de los españoles, pasen por el chavismo y regresen al sanchismo no es mediación, es corrupción”. La portavoz popular ha puesto nombre y apellidos al objetivo político del día: José Luis Rodríguez Zapatero, al que acusa de actuar como “comisionista”, “recadero” y “blanqueador” del régimen venezolano.
La escena se ha desarrollado en el Pleno del Senado de España, en una jornada de control marcada por la presencia de varios ministros en la Cámara Alta.
Un “círculo vicioso” y una cifra: 53 millones
La dirigente del Partido Popular ha dibujado lo que denomina el “círculo vicioso” del escándalo: dinero público para “dar apariencia legal” a fondos de origen criminal. En su relato, el rescate de la aerolínea Plus Ultra Líneas Aéreas —aprobado en 2021 por 53 millones a través de la SEPI— sería la pieza clave de una presunta maquinaria de influencias y retornos.
García ha sido explícita al describir el supuesto “mecanismo”: “Zapatero presiona al Gobierno, la empresa paga a un intermediario y el intermediario paga a Zapatero”. Y ha rematado con su frase-martillo: “No es mediación, es corrupción”.
El dedo acusador: Zapatero, “nexo corruptor” del sanchismo
El discurso del PP ha ido más allá del rescate. Según García, Zapatero sería “el nexo corruptor, el hombre que mueve los hilos del sanchismo”, un vínculo que —ha insinuado— explicaría silencios incómodos en el Gobierno.
La portavoz popular ha puesto el foco en los movimientos del expresidente en Venezuela: viajes “fuera de agenda”, vuelos “a través de países caribeños”, desplazamientos con “aviones del régimen” y contactos con empresarios “investigados por blanqueo y organización criminal”, además de “consultorías encubiertas”, siempre según su denuncia.
Albares guarda silencio
El Ministro José Manuel Albares no ha sido capaz de responder a ninguna de las preguntas que le ha formulado Alicia García. Albares ha optado por decir que no entraba dentro de sus competencias: "Nunca me hablan de política exterior y España es un país respetado y escuchado".
La tesis del PP apunta a un dilema que, planteado así, es un torniquete para Exteriores: o Zapatero actuaba “por encargo” (y entonces habría cooperación gubernamental), o actuaba “sin encargo” (y entonces —según el PP— se toleró una “diplomacia paralela, opaca y con sombras de corrupción”).
La presión llega, además, en un contexto en el que Albares ya había defendido públicamente la “labor de mediación” del expresidente con Venezuela, algo que el PP utiliza ahora como palanca para exigir explicaciones.
“¿Quién se hizo de oro?”: el ataque total al PSOE
La portavoz popular ha culminado su intervención con una batería de preguntas retóricas que buscan instalar un marco: el de un supuesto enriquecimiento a costa del sufrimiento venezolano y del dinero español. “¿Quién se hizo de oro con el sufrimiento del pueblo venezolano? ¿Fue el autónomo Zapatero? ¿Fue el jubilado Ábalos? ¿Fue Sánchez? ¿O fue el Partido Socialista? ¿O todos a la vez?”, ha lanzado, elevando el caso del terreno técnico al político-moral.
Y ha rematado con una advertencia que apunta directamente a la financiación: existiría “información” —según su denuncia— sobre “vías de financiación ilegal” ligadas al “petróleo del chavismo”.
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En el PP resumen la jornada como un punto de inflexión: convertir el rescate de Plus Ultra en un símbolo —53 millones como cifra totémica— y a Zapatero en el villano perfecto: antiguo presidente, puente con Caracas y munición política contra el Gobierno de Pedro Sánchez.