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Óscar Puente, más de lo mismo: sin novedades, sin asumir responsabilidades y desviando la atención hacia la dana
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible compareció en el Congreso para dar explicaciones sobre los accidentes ferroviarios de Adamuz, Gélida y la situación en Rodalies, aunque intentó llevar el debate por otros derroteros.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, comparece ante la Comisión de Transportes y Movilidad Sostenible, en el Congreso de los Diputados
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, compareció este martes en el Congreso de los Diputados para dar explicaciones por el deterioro del servicio ferroviario y los recientes accidentes registrados en la red, apenas una semana después de haber hecho lo mismo en el Senado. La nueva comparecencia -a petición propia y que ha durado más de 5 horas- llega en medio de las críticas de la oposición, que volvió a acusar al Gobierno de falta de previsión, mala gestión y ausencia de responsabilidades políticas en accidentes como el de Adamuz (46 fallecidos) o Gélida (un fallecido).
Inversiones y actuaciones en la infraestructura
El ministro de Transportes, Óscar Puente, abrió su comparecencia en el Senado expresando su solidaridad con las víctimas del accidente ferroviario y con los familiares de los fallecidos. Puente afirmó que el Gobierno está comprometido con el esclarecimiento de lo ocurrido y que los afectados tienen derecho a conocer los hechos, subrayando que la transparencia es clave para recuperar la confianza ciudadana.
El ministro indicó que desde el inicio se supo que el accidente afectó a dos trenes, información que fue comunicada a los servicios de emergencia. Añadió que el siniestro se produjo en un tramo de vía renovado de forma integral, con una inversión de 780 millones de euros.
Asimismo, explicó que en ese tramo se ejecutaron tres actuaciones: una mejora de la infraestructura por más de 52 millones de euros; trabajos en aparatos de vía y puestos de adelantamiento y estacionamiento por cerca de 27 millones, incluido el desvío de Adamuz previsto para junio de 2025; y la implantación del sistema de seguridad RTMS, con un presupuesto superior a 104 millones de euros.
Reparaciones condicionadas por la meteorología
Puente indicó que por el momento no es posible fijar una fecha para la reanudación de la línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, debido al estado de la infraestructura y a las condiciones meteorológicas. Explicó que el plazo inicialmente previsto se ha visto alterado por las limitaciones derivadas del temporal, que han afectado al ritmo de las obras.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, comparece ante la Comisión de Transportes y Movilidad Sostenible.
Señaló que continúan los trabajos de reposición de la vía, pendientes de completar la instalación de la catenaria, el montaje del carril y las tareas de ajuste y estabilización. Añadió que las actuaciones en electrificación están muy avanzadas y que la reconstrucción de la línea aérea de contacto se encuentra prácticamente finalizada.
Cruce de reproches con PP y Vox
La comparecencia, una vez llegado el turno de las intervenciones de los grupos parlamentarios, se convirtió -como era de esperar con Óscar Puente- en un duro cruce de reproches. Los portavoces del PP, Vox y Junts siguieron reclamando su dimisión por el siniestro de Adamuz y la situación de Rodalies, mientras que los socios parlamentarios del Gobierno exigieron un giro en la política ferroviaria para priorizar el mantenimiento frente a la construcción de nuevas infraestructuras.
Durante la sesión, el portavoz del PP, Héctor Palencia, acusó al ministro de haber actuado con negligencia y de ofrecer versiones contradictorias desde el primer momento. Según denunció, Puente calificó inicialmente el descarrilamiento de Adamuz como “extraño” y aseguró que los materiales eran nuevos, pese a que posteriormente se confirmó la existencia de tramos de vía datados en 1989. Palencia sostuvo que el colapso del sistema ferroviario llevaba años gestándose y reprochó al Ejecutivo haber ignorado las advertencias técnicas durante casi una década.
“El problema no es que no diera la cara, sino que no quiso mirar”, insistió el diputado popular, que aseguró que el accidente podría haberse evitado con mayores controles de mantenimiento y más inspecciones preventivas, tal y como también ha apuntado el secretario general del PP, Miguel Tellado.
En la misma línea se expresó la portavoz de Vox, Carina Mejías, quien atribuyó el deterioro del sistema ferroviario a una “grave falta de mantenimiento” y reclamó responsabilidades políticas. A su juicio, ninguno de los dos accidentes fue imprevisible, ya que, según afirmó, los técnicos habían alertado reiteradamente del estado de la infraestructura. Mejías calificó ambos siniestros como “tragedias anunciadas” y acusó al ministro de desoír las advertencias tanto de expertos como de usuarios, insistiendo en que la falta de inversión en conservación habría sido un factor determinante en el deterioro de la red.
En numerosas ocasiones, también como era de esperar, el ministro ha intentado llevar el debate a lo sucedido en la dana con Carlos Mazón y el intercambio de mensajes con Alberto Núñez Feijóo. Por ejemplo, repitiendo que Feijóo no se interesó por los heridos o afectados, cuando en uno de los primeros mensajes precisamente preguntó si había muertos o desaperecidos. Una estrategia que ha sido como un guion para Óscar Puente a la hora de rebatir, en este caso, las críticas del Partido Popular.
Reunión con los maquinistas para evitar la huelga
En paralelo a la tormenta política en el Congreso, Óscar Puente ha anunciado que este miércoles mantendrá una reunión clave con los sindicatos ferroviarios para tratar de desactivar la huelga convocada en el sector. “Por mí y por el ministerio no va a quedar”, aseguró durante su comparecencia parlamentaria.
Será la primera vez que Puente participe directamente en un encuentro con los representantes sindicales que han comunicado a Renfe y Adif el paro, aunque el ministro reconoció que ya se han celebrado contactos previos “a menor nivel”.
La convocatoria de huelga, impulsada inicialmente por el sindicato de maquinistas Semaf para los días 9, 10 y 11 de febrero, cuenta también con el respaldo de CCOO, el Sindicato Ferroviario y CGT. Los gremios reclaman un cambio en el modelo ferroviario y una recuperación de los estándares de seguridad tras los accidentes registrados en Adamuz y Gelida.