crisis migratoria
La negación de Sánchez: desmiente el "efecto llamada" y sostiene que la inmigración irregular ha caído en España
El presidente defiende la cooperación con países africanos y vincula la inmigración al crecimiento económico

Pedro Sánchez, en Adamuz, este lunes 19 de enero.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha vuelto a negar que la regularización masiva de inmigrantes impulsada por el Ejecutivo tenga un "efecto llamada", pese a las advertencias reiteradas de expertos, fuerzas de seguridad y partidos de la oposición. Lo hizo durante una entrevista concedida en Dubái al programa Quest Means Business de la CNN, emitida este fin de semana y recogida por Europa Press.
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"Eso es falso, no es la realidad", afirmó Sánchez al ser cuestionado sobre el impacto que puede tener la concesión de papeles a cientos de miles de inmigrantes en situación irregular. Según el presidente, los flujos migratorios no responden a las políticas de regularización, sino al "firme desempeño económico" de España.
Sin embargo, el jefe del Ejecutivo evitó aportar datos independientes que respalden su afirmación y se limitó a asegurar que el 90% de los inmigrantes llegan "por vías regulares", una cifra que contrasta con los informes de organizaciones europeas y con la presión migratoria persistente en rutas como Canarias y el Mediterráneo occidental.
Cooperación internacional y discurso moral
Sánchez atribuyó la supuesta reducción "dramática" de la inmigración irregular a la cooperación con países de origen y tránsito como Marruecos, Senegal, Gambia y Mauritania, obviando los episodios de crisis diplomática vividos precisamente con algunos de estos socios estratégicos.
El presidente también introdujo un componente ideológico en el debate al apelar a un "aspecto moral" de la inmigración, recordando que España fue históricamente un país de emigrantes. Un argumento habitual en el discurso del Gobierno, que vuelve a equiparar contextos históricos radicalmente distintos para justificar políticas actuales ampliamente cuestionadas.
Desde un punto de vista "pragmático", Sánchez defendió que los inmigrantes contribuyen de manera decisiva al sistema económico, asegurando que aportan cerca del 10% de los ingresos de la Seguridad Social mientras suponen solo el 1% del gasto público, cifras que tampoco fueron acompañadas de informes oficiales desglosados ni auditorías independientes.
Autocomplacencia económica y empleo precario
En la misma entrevista, el presidente se felicitó por la evolución de la economía española y aseguró que 2025 fue, por segundo año consecutivo, el ejercicio en el que España fue "la gran economía que más avanzó en el mundo". Según Sánchez, el crecimiento alcanzó el 2,8% y el número de ocupados supera ya los 22 millones.
Asimismo, destacó que la tasa de paro ha caído por debajo del 10%, un umbral que solo se había alcanzado en tres ocasiones en los últimos 45 años. No obstante, el presidente evitó mencionar el elevado peso del empleo público, la temporalidad encubierta tras la reforma laboral o el aumento del gasto estructural que sostiene buena parte de estas cifras.