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Sánchez intentó colocar al defraudador Borja Cabezón en la Casa América pero Ayuso y Almeida pararon la treta
Sánchez ideó una estratagema para que el nuevo hombre fuerte en la Secretaría de Organización del PSOE, pillado defraudando, dirigiera la institución, pero no era diplomático, y lo acabó enchufando en ENISA con sueldo de 100.000 euros

Borja Cabezón, amigo personal de Pedro Sánchez y adjunto de la Secretaría de Organización del PSOE
Nueva semana y nueva corruptela del PSOE. Esta vez el agraciado ha sido Borja Cabezón, amigo personal de Pedro Sánchez y adjunto de la Secretaría de Organización del PSOE, acusado de tener testaferros y un entramado de empresas para evadir impuestos. Pero Cabezón es un viejo conocido del sanchismo al que el Gobierno trató de colocar en la dirección de la Casa de América. La operación, sin embargo, se estrelló contra el muro institucional levantado por la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, por Ayuso y por Almeida.
El nombre de Borja Cabezón no es nuevo en la política madrileña. Fue diputado del PSOE en la Asamblea de Madrid hasta 2020. Pero su trayectoria no sólo está marcada por el paso por el escaño, sino también porque el actual hombre fuerte en la Secretaría de Organización del PSOE tras la marcha de Santos Cerdán utilizó presuntamente una estructura de empresas falsas y testaferros para eludir impuestos, según adelanta El Confidencial. La mercantil en cuestión, Glengrove Limited, figuraba dirigida por un humilde cartero de Costa Rica. Una arquitectura societaria difícil de explicar si no es desde la voluntad de esquivar al fisco.
El Ministerio de Asuntos Exteriores consideró oportuno proponerle para dirigir la Casa de América, una institución pública financiada con dinero del Estado, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento, cuya misión es estrechar lazos con Hispanoamérica. La candidatura de Borja Cabezón se justificó por su “experiencia en proyectos con América Latina, incluida la organización de tres Cumbres Iberoamericanas de Jóvenes”. Un argumento que no convenció ni al Ejecutivo regional de Isabel Díaz Ayuso ni al Consistorio de José Luis Martínez-Almeida. Ambas administraciones consideraron que el socialista no reunía la cualificación necesaria para el cargo, entre otras cosas porque no es diplomático de carrera. Almeida fue más allá y recordó que el director de la Casa de América debe mantenerse alejado de “cualquier veleidad política”, algo difícil de sostener cuando el aspirante era diputado del PSOE y hombre de la máxima confianza de Pedro Sánchez. La operación quedó así bloqueada y la institución se salvó de un sanchista que según las revelaciones ahora conocidas se dedica a defraudar con testaferros.
Sin embargo, en el sanchismo las puertas nunca se cierran del todo. Aunque no logró la dirección de la Casa de América gracias a que Ayuso y Almeida pillaron la treta, Borja Cabezón ha seguido acumulando cargos públicos. Acabó enchufado de consejero delegado de la Empresa Nacional de Innovación (ENISA), con un salario cercano a los 100.000 euros anuales. Es más, en los últimos 10 años Cabezón sólo ha vivido de cargos en el PSOE o en el Gobierno de Sánchez, algo que compatibilizaba con testaferros para eludir el pago de impuestos, esos que luego a cualquier empresario, trabajador o autónomo el PSOE exige que paguen y Hacienda persigue cualquier intento de ahorrarse algo. Ellos, a defraudar, que ya pagas tú.
ESdiario TV
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Adrián Petregal