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El presunto acosador sexual del PSOE de Torremolinos no se libra tras ser investigado: denunciado por Fiscalía y al banquillo

Después de investigar y recabar información, la justicia concluye que los hechos podrían ser constitutivos de delito. Una militante acusa al ex líder local de mensajes sexuales insistentes y “relación de superioridad”.

El diputado provincial del PSOE Antonio Navarro atiende a los medios
REMITIDA / HANDOUT por PSOE

El diputado provincial del PSOE Antonio Navarro atiende a los medios REMITIDA / HANDOUT por PSOE

Luis Sordo
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La Fiscalía de Málaga ha presentado una denuncia ante el juzgado contra el ex secretario local del PSOE en Torremolinos, Antonio Navarro, suspendido cautelarmente de militancia, por un supuesto caso de acoso sexual denunciado por una afiliada socialista.

Según fuentes judiciales, la denuncia se formula por presuntos delitos de acoso sexual, contra la libertad sexual y contra la intimidad. El asunto, añaden, será repartido por el Juzgado Decano a los Juzgados de Violencia sobre la Mujer en Málaga.

De diligencias a denuncia: la Fiscalía ve indicios

El caso llega ahora a sede judicial tras una fase previa: la Fiscalía abrió diligencias preprocesales a raíz del relato de la militante y, tras investigar y recabar información, concluye que los hechos podrían ser constitutivos de delito, elevándolo mediante denuncia al juzgado.

Es decir: no se trata ya de un episodio interno o de pasillo, sino de un procedimiento que entra en el circuito judicial, con todo lo que eso implica para el partido en una plaza clave de la Costa del Sol.

Qué sostiene la denunciante

Siempre de acuerdo con la denuncia, la afiliada afirma que en el último trimestre de 2021 comenzó a recibir mensajes con contenido sexual, insinuaciones y proposiciones que no deseaba ni consintió, describiendo un entorno “intimidatorio, degradante y humillante”.

El relato sitúa los contactos tanto en el ámbito laboral como fuera de él —incluyendo horario nocturno— y en un contexto de “relación de superioridad”. La denunciante también sostiene que en un día concreto llegó a recibir más de 50 mensajes consecutivos y que, además, el denunciado aprovechaba ocasiones para sobrepasarse físicamente.

El PSOE, una vez trascendió la denuncia y la apertura de diligencias por la Fiscalía, optó por apagar el incendio con una medida contundente: suspensión cautelar de militancia del entonces dirigente local y la constitución de una gestora en la agrupación. Esa gestora quedó presidida por Marisa Bustinduy, con Leticia Teboul y Daniel Moreno como vocales, buscando recuperar el control orgánico y contener el impacto público.

Con la denuncia ya presentada, la pelota pasa a los juzgados: reparto, admisión y, en su caso, diligencias judiciales. Mientras tanto, el partido queda atrapado entre el discurso institucional de tolerancia cero y la crudeza del titular: un ex secretario local denunciado por la Fiscalía por presunto acoso sexual.

Como en cualquier procedimiento, rige la presunción de inocencia. Pero, políticamente, el daño reputacional —sobre todo cuando hay denuncia fiscal y un relato detallado— ya está servido, y el PSOE afronta en Torremolinos una prueba incómoda: demostrar que su respuesta no se queda en gestoras y comunicados, sino en transparencia y colaboración plena con la Justicia.

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