Ester Muñoz echa un capote a Felipe González y atiza al PSOE: más críticas a un histórico que a "corruptos y puteros"
La portavoz del PP acusa a los socialistas de atacar a una de sus figuras históricas y prefieren criticarle mientras minimizan sus propios escándalos.

La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, interviene durante una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados. Matias Chiofalo / Europa Press 17/2/2026
Esta mañana durante el acto institucional por la Constitución de 1978 que ha tenido lugar en el Congreso de los Diputados, una de las imágenes que más ha llamado la atención (también por esperada) ha sido el saludo entre Pedro Sánchez y Felipe González. Un saludo que en otro tiempo y en otro contexto posiblemente hubiera sido cálido y afectivo ahora se convierte en un gesto frío y cordial que representa la ruptura tanto personal como política que existe entre presidente y expresidente debido a esas críticas por parte del segundo al primero.
Esta ha sido la primera vez que Sánchez y González coincidían desde que el veterano socialista declaró que votará en blanco si Sánchez vuelve a ser el candidato socialista en las próximas elecciones generales. Además de ser un reencuentro frío y distante, apenas dejó intercambio de palabras entre ellos.
Esta escena no ha pasado por alto, tampoco para el Partido Popular. Ha sido su portavoz en el Congreso, Ester Muñoz, quin ha aprovechado para echar un capote a Felipe González defendiendo su figura y cargando sin miramientos contra el PSOE. Según ha expresado, le resulta "curioso" que el partido liderado por Sánchez ataque más a Felipe González por exigir autocrítica que a los "corruptos y puteros como Ábalos y Cerdán".
"A mí me separa un océano ideológico de Felipe González, pero ha sido presidente del Gobierno de España y eso merece un respeto", declaró una sorprendida Ester Muñoz a los periodistas por el trato que se da al exlíder del ejecutivo dentro de su propio partido.
Con un distanciamiento entre Pedro Sánchez y Felipe González más que evidente, el expresidente mantuvo una conversación cercana con el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo. Este gesto entre el presidente del gobierno y el expresidente estuvo cargado de simbolismo, en una jornada donde se celebró la fortaleza de nuestra Constitución y, también se demostraron las grietas presentes dentro del socialismo.