"muchísimas ocasiones para fugarme"
Ábalos y su alegato que se pudo volver en su contra: admitió que pensó en fugarse y no lo hizo por sus hijos
El exministro, durante su comparecencia el 17 de diciembre ante el Tribunal Supremo para defender su libertad y evitar la prisión provisional afirmó que había tenido “muchísimas ocasiones” para fugarse y no lo hizo. Es decir, esa idea le pasó por la cabeza.
José Luis Ábalos, en una sesión en el Congreso de los Diputados,en julio.
José Luis Ábalos compareció el pasado 17 de diciembre de 2025 en el Tribunal Supremo para defender su libertad y evitar la prisión provisional. En las últimas horas los compañeros de 'Vozpópuli' han publicado el vídeo del alegato que el exministro realizó para intentar evitar la cárcel. Dentro de las múltiples lecturas que deja su declaración una de ellas, lejos de reforzar su defensa, dejó en el aire una idea inquietante: la fuga estuvo en su cabeza.
Para ponernos en contexto, recordar que esta comparecencia se produjo después de que el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, solicitara su ingreso en prisión preventiva. Poco después, el magistrado Leopoldo Puente acordó enviarlo a prisión provisional, una medida que también afectó a su antiguo asesor, Koldo García.
Dos frases concretamente del que fuera secretario de Organización del PSOE llaman la atención:
- "Si yo hubiera querido fugarme he tenido muchísimas ocasiones para ello"
- “He tenido la oportunidad de irme, pero estoy aquí”
Declaraciones que pretendían posiblemente demostrar su intención de colaborar con la Justicia, pero que al mismo tiempo revelaba que la posibilidad de marcharse estuvo sobre la mesa. Y, precisamente, el riesgo de fuga fue uno de los motivos que el juez alegó para enviarlo a Soto del Real hasta la celebración del juicio.
Ábalos dio a entender que no se fugó por su familia
Ábalos comenzó lamentando ser objeto de un “juicio preventivo” y de “una pena anticipada”. Recordó al tribunal que, a su juicio, ya se conocía toda la información sobre él: “Saben cómo vivo, qué gano, cómo gasto, se conocen todo de mi vida”. En ese contexto, trató de desmontar el riesgo de fuga.
“Si yo hubiera querido fugarme he tenido muchísimas ocasiones para ello; pero, señoría, usted sabe que no le he pedido un solo permiso para salir de España ni para disfrutar de unas vacaciones con mis hijos”, afirmó. Incluso subrayó que había renunciado a viajar con ellos para no tener que solicitar autorización judicial.
“No tengo dónde ir, no tengo segunda residencia ni siquiera en España, cómo la voy a tener en el extranjero”, exclamó. Añadió que toda su familia dependía de sus ingresos como diputado, incluido un hijo menor de edad, y advirtió de que la prisión implicaría la pérdida de ingresos y, por tanto, la imposibilidad de mantenerlos.
José Luis Ábalos, durante una sesión en el Congreso cuando pasó a ser diputado del Grupo Mixto
Sin embargo, fue él mismo quien reveló que en la semana previa a su declaración había escuchado “claramente” que ese día se iba a ordenar su ingreso en prisión. Y aun así, insistió, no se marchó. “He tenido la oportunidad de irme, pero estoy aquí”, reiteró, apelando a su arraigo y a su convicción de inocencia.
Para Ábalos, la medida solo podía entenderse como un “escarmiento” y una “pena anticipada antes de que tenga una sentencia justa”. Añadió que, si existiera una condena firme, la asumiría, pero cuestionó la prisión preventiva “en estas fechas” -a una semana de Nochebuena- algo que dijo no comprender “no solo desde el punto de vista jurídico, sino del personal”.
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