comunicaciones con miembros del 'caso koldo'
Pardo de Vera, 46 folios de mensajes con la trama: recomendaciones a Ábalos y negociaciones con Koldo para firmar un contrato de 12,5 millones
Un informe de la UCO sitúa a la expresidenta de Adif en el centro de las comunicaciones previas y posteriores a la adjudicación de contratos de mascarillas a Soluciones de Gestión, empresa epicentro del ‘caso Koldo’. Los agentes destacan sus mensajes con Koldo García antes de formalizar un contrato de 12,5 millones en Adif y la recomendación a Ábalos de una abogada especializada tras ser detenido su exasesor.

Isabel Pardo de Vera, ex presidenta de Adif, con José Luis Ábalos
Isabel Pardo de Vera vuelve a estar en el foco después de otro informe de la UCO sobre su actividad al frente de Adif entre 2018 y 2021. Una temporada en la que los miembros del 'caso Koldo' llevaron a cabo la mayoría de sus maniobras aprovechándose de la posición ventajosa que facilitaba todo un ministro de Pedro Sánchez como era José Luis Ábalos. A la exprexidenta de Adif se le investiga por el cierre de tratos con empresas de la trama y el informe conocido en las últimas horas no hace sino que aumentar las sospechas en torno a Pardo de Vera, que cruzó conversaciones clave con el asesor ministerial Koldo García y con el propio exministro.
Los investigadores de la Guardia Civil ponen ahora su atención en esos intercambios y dibuja un mapa de contactos en fechas decisivas. Todo esto teniendo en cuenta, tal y como lamentan los agentes en el informe, que al analizar los dispositivos electrónicos intervenidos a Pardo de Vera "parte del contenido correspondiente al periodo temporal de los hechos investigados habría sido eliminado". Vaya, qué casualidad.
A pesar de ello, el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ya dispone de este nuevo dosier de 46 páginas en el que la UCO ha identificado nuevas comunicaciones que amplían lo ya conocido sobre la contratación de 'Soluciones de Gestión' (propiedad de Víctor de Aldama) y el papel que jugó Pardo de Vera en ese proceso.

La expresidenta de ADIF, Isabel Pardo de Vera
Contrato de 12,5 millones negociado con Koldo
En 2020, en pleno estado de alarma, 'Soluciones de Gestión' fue adjudicataria de ocho contratos de suministro de material sanitario mediante procedimiento negociado sin publicidad y por vía de emergencia. Uno de ellos lo formalizó Adif por 12,5 millones de euros.
Según la UCO, Pardo de Vera intercambió mensajes con Koldo García con carácter previo a la adjudicación. Los agentes sostienen que esos mensajes permiten “inferir” que el asesor intervino en la selección de la empresa y que, “a través de Pardo de Vera, la contratación se habría hecho efectiva en el organismo que esta presidía”.
El 27 de marzo de 2020, el mismo día en que se formalizó el contrato, Pardo de Vera escribió a Koldo: “Está todo firmado, déjame ver, preguntar. Me han dicho que está todo ok y que se lo ha confirmado la empresa”. La respuesta previa del asesor era clara: “Solo falta eso para que consignéis el dinero en la cuenta”.
En otro mensaje, Koldo le indicó: “El Íñigo es el del contrato”, en referencia a Íñigo Rotaeche, titular mayoritario del capital social de la empresa adjudicataria. Para la UCO, ese intercambio apunta a que Pardo de Vera conocía perfectamente a qué contrato se refería su interlocutor.
La gestión interna y las dudas sobre los precios
Los investigadores también destacan que Pardo de Vera se habría “valido” de un cargo de Adif, Michaux Miranda, para la gestión del material sanitario, atribuyéndole un papel relevante en la contratación de la empresa vinculada al presunto conseguidor Víctor de Aldama.
Días después de la adjudicación, se produjo un nuevo cruce de mensajes. En ellos, Pardo de Vera mostró su inquietud por los importes abonados a Soluciones de Gestión. En concreto, cuestionó que se pagara 2,50 euros por mascarilla en un lote de ocho millones de unidades, cuando otra empresa, Injoo Technology, había suministrado un millón a 2,10 euros la unidad. Aun así, el contrato siguió su curso.
Una abogada para Ábalos
El informe recoge también un episodio especialmente llamativo. El 21 de febrero de 2024, horas después de declarar como testigo ante la Guardia Civil y un día después de la detención de Koldo, Pardo de Vera contactó con Ábalos y le facilitó el contacto de una abogada especializada en derecho penal.
“No estoy en la investigación que se sepa”, respondió el exministro, mostrando sorpresa. Ella insistió: “Creo que debes hablar con ella. Espera tu llamada, mal no vendrá”. Cuando Ábalos preguntó si debía llamarla, Pardo de Vera fue clara: “Sí llámale, me gustaría hablar contigo pero estoy fuera, decía que no era procedente conversar tú y yo”.

El ex ministro de Transportes, José Luis Ábalos, junto a la expresidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera
Para la UCO, ese comportamiento evidencia que la expresidenta de Adif recurría a encuentros presenciales para evitar dejar constancia escrita sobre cuestiones que afectaban directamente a los investigados.
Presiones, comisiones y mensajes borrados
En su declaración como testigo, Pardo de Vera afirmó que no recibió órdenes para adjudicar el contrato, aunque sí presión de Ábalos y de su gabinete para que se tramitara con la mayor premura posible dada la urgencia sanitaria.
La Guardia Civil sostiene que Ábalos y Koldo mantenían relación directa con Víctor de Aldama, señalado como responsable de hecho de los contratos adjudicados a Soluciones de Gestión, por los que habría percibido cerca de seis millones de euros. Según los indicios, parte de esas cantidades se habrían destinado a presuntas contraprestaciones económicas tanto a Koldo como al propio exministro.
Por si fuera poco, al analizar los dispositivos electrónicos intervenidos a Pardo de Vera, los agentes detectaron que parte del contenido correspondiente al periodo investigado habría sido eliminado, lo que les obligó a reconstruir las conversaciones a través de los terminales de otros implicados. Los mensajes, las fechas y las recomendaciones ya están en manos del juez. Y el papel de Isabel Pardo de Vera, lejos de disiparse, se estrecha cada vez más en el sumario del ‘caso Koldo’.