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Zapatero en la comisión de investigación

El PSOE no sabe cómo defenderse: acusa al PP de “convertir el Senado en un circo” y eleva el tono contra Feijóo en plena campaña electoral

Los socialistas denuncian un “uso partidista” de la Cámara Alta y tildan de “obsesión” la ofensiva del PP contra Sánchez y Zapatero. En su argumentario incluyen una pregunta: si llaman a expresidentes, “¿citarán a Aznar para explicar sus supuestos vínculos con Jeffrey Epstein?”

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero comparece ante la Comisión de Investigación sobre el ‘caso Koldo’, en el Senado, a 2 de marzo de 2026, en Madrid (España). 

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero comparece ante la Comisión de Investigación sobre el ‘caso Koldo’, en el Senado, a 2 de marzo de 2026, en Madrid (España). Europa Press

Luis Sordo
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El PSOE ha decidido abrir la semana con un mensaje de alto voltaje político contra el Partido Popular: acusa a los de Alberto Núñez Feijóo de haber transformado el Senado en una “pista de circo” y de usar una institución del Estado como “herramienta de campaña” y “instrumento de desgaste” contra el Gobierno.

En un texto interno fechado este lunes, 2 de marzo de 2026, los socialistas describen una Cámara Alta “secuestrada” por la estrategia de Génova: “No legislan, no proponen, no construyen: hacen ruido. Ese es todo su proyecto”, sostienen, en una formulación que busca fijar un marco: PP igual a espectáculo; PSOE igual a “seriedad institucional”.

“Cámara territorial” o “cámara genovesa”

El argumentario del PSOE insiste en que el PP está desnaturalizando el papel del Senado, que —recuerdan— debería representar a los territorios. En su versión, la institución “ya no sirve para dar voz a las comunidades autónomas”, sino que “representa la estrategia de Feijóo”.

Además, los socialistas conectan esa idea con la política autonómica y con el debate interno del PP: apuntan a una supuesta voluntad de Feijóo de dirigir desde Madrid los pactos territoriales y “tutelar” a barones, en alusión a las relaciones con Vox y a la disciplina de partido.

Comisiones de investigación: “totum revolutum”

El foco del choque está en las comisiones de investigación impulsadas por el PP. El PSOE las califica de “totum revolutum” sin objeto claro: “Sirven para todo y para nada”, afirman, y las describen como un instrumento electoral y un “altavoz de persecución política” en medio de la campaña electoral. Un claro slogan para el PSOE.

Como ejemplo, señalan la citación de José Luis Rodríguez Zapatero al inicio de la campaña de Castilla y León, un movimiento que interpretan como calculado; remachan, antes de deslizar que el PP actúa por “nervios”. Lo cierto es que los nervios se aprecian desde Ferraz.

Zapatero, Sánchez y la tesis de la “victimización”

En el texto se repite un patrón: el PSOE presenta la ofensiva del PP como una deriva personalista. “La persecución política contra los socialistas es ya una obsesión”, mantienen, y sitúan a Zapatero como objetivo recurrente “años después”. No obstante, la comisión de la DANA contra Mazón es lo más normal del mundo.

Con Pedro Sánchez, aseguran, se habría cruzado “todos los límites”: “ataques personales, deshumanización y utilización de cualquier espacio institucional para el señalamiento”. Es un mensaje pensado para cohesionar filas y para retratar a la oposición como agresiva y carente de propuestas.

El dardo: Aznar y Epstein, en forma de pregunta

El pasaje más llamativo llega con un giro que busca devolver el golpe. El PSOE introduce una pregunta retórica: si las comisiones sirven también para expresidentes, “¿llamarán a José María Aznar para que explique sus supuestos vínculos con Jeffrey Epstein? ¿O la comisión solo funciona en una dirección?”.

La fórmula está medida: no es una acusación directa, sino un desafío político con la insinuación como munición. Y, a la vez, una manera de convertir una comisión parlamentaria en un ring de titulares.

“Degradación institucional” y cierre a modo de contraste

El documento concluye con una apelación clásica del argumentario gubernamental: el Senado “no está para servir a la gloria partidista del PP”, sino para “legislar con responsabilidad”. Lo que se estaría viendo, según los socialistas, es “degradación institucional” y “utilización partidista de recursos públicos”.

Y rematan con el contraste que vertebra el relato: frente al “uso espurio”, el PSOE se presenta como garante de “seriedad institucional”, “respeto democrático” y “debate basado en propuestas, no en persecuciones”.

En otras palabras: el choque no va solo de comisiones o del Senado. Va de quién consigue imponer el relato de la legislatura. Y el PSOE quiere que, desde hoy, el titular sea uno: “circo” para unos; “institución” para otros.

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