ESdiario

Castilla y León pone en su sitio a Vox: o pacta o le espera un batacazo en Andalucía

El resultado en CyL obliga al partido de Abascal a asumir responsabilidades si quiere consolidarse, mientras el pulso con el PP y el horizonte andaluz marcan la estrategia inmediata en Bambú

El presidente de VOX, Santiago Abascal.

El presidente de VOX, Santiago Abascal.Gabriel Luengas / Europa Press

Publicado por
Mariola López

Creado:

Actualizado:

Las elecciones de Castilla y León han dejado un mensaje claro para Vox: subir no siempre significa avanzar. La formación de Santiago Abascal logró 14 procuradores, uno más que en 2022, y un 18,6% del voto, pero la sensación general fue de freno a unas expectativas infladas durante la campaña. El resultado, lejos de impulsar una posición dominante en las negociaciones, ha colocado al partido ante una disyuntiva incómoda: pactar o arriesgarse a pagar el desgaste en futuras citas electorales. La primera, Andalucía.

Tras semanas de tensión con el PP en varias comunidades y el precedente del bloqueo en Extremadura, el propio Abascal anunció un cambio de rumbo. “Se ha repetido que Vox no quiere entrar en los gobiernos. Pues bien, que no se preocupe: Vox está dispuesto a gobernar en esas tres regiones”, afirmó tras conocerse los resultados. El líder de Vox, no obstante, intentó rebajar el giro estratégico asegurando que cualquier negociación deberá empezar por el contenido político: “Antes de hablar de gobiernos de coalición queremos hablar de medidas”.

En el partido admiten que el momento obliga a demostrar “utilidad política” tras meses en los que el PP ha instalado el relato de que Vox evita asumir responsabilidades. Castilla y León se suma así a Extremadura y Aragón en un tablero donde los votantes han dejado claro que esperan acuerdos en el bloque de centro-derecha, no bloqueos tácticos ni cálculos electorales.

Moreno Bonilla, prueba de fuego

El trasfondo es aún mayor. En la dirección nacional de Vox son conscientes de que Andalucía será la gran prueba de fuego en 2026. Allí, el PP de Juanma Moreno aspira a revalidar la mayoría absoluta, mientras los primeros sondeos apuntan a una subida de Vox que podría alterar el equilibrio parlamentario. Para los estrategas de Bambú, demostrar capacidad de gobierno enlas tres comunidades puede ser clave para llegar reforzados a esa cita electoral.

Con todo, el margen de maniobra es estrecho. Si Vox se limita a endurecer posiciones y prolongar los pulsos con el PP, corre el riesgo de consolidar la percepción de fuerza testimonial. Si entra en los gobiernos, asumirá el desgaste inevitable de gestionar. Castilla y León ha puesto a la formación ante ese dilema. Y lo que decida ahora puede marcar su futuro electoral inmediato.

tracking