Juan García-Gallardo: "De Vox solo va a quedar el plan de pensiones de Abascal"
El exlíder en Castilla y León eleva la crisis interna con duras acusaciones económicas y políticas contra la dirección, y denuncia que Abascal “percibía un tercer sueldo” a través de su mujer

Juan García-Gallardo ha arremetido con dureza contra Santiago Abascal
La guerra interna en Vox entra en una nueva fase. Tras el manifiesto impulsado por Iván Espinosa de los Monteros y la respuesta de la dirección con figuras como Carlos Hernández Quero cerrando filas con Santiago Abascal, ahora es Juan García-Gallardo quien ha decidido dar un paso al frente… y subir de forma notable el tono.
El que fuera líder de Vox en Castilla y León ha lanzado durísimas acusaciones contra la cúpula del partido en una entrevista en El Mundo, en la que asegura haber perdido la confianza en Abascal tras descubrir presuntas irregularidades económicas. “Conocí que se estaba embolsando un tercer sueldo, a través de un proveedor del partido, en la cuenta corriente de su mujer”, afirma. Según detalla, se trataría de “60.000 euros por unos servicios que nos tendrán que explicar”.
Gallardo no se queda ahí. Denuncia también que “hay enormes cantidades de recursos públicos a los que accede el partido para beneficio último de muy poquitas personas”, señalando directamente a “una parte relevante de la familia Ariza y de la familia Méndez-Monasterio”. A su juicio, existe “una galaxia de sociedades” que actúan como “una especie de parapartido que está parasitando los recursos económicos de Vox”.
La gestión de Abascal en Castilla y León
Las críticas no son solo económicas. El exdirigente apunta también a la estrategia política y al liderazgo de Abascal, especialmente tras los resultados en Castilla y León. “Hace dos semanas, Abascal estaba diciendo en los foros internos del partido que tenían prácticamente el 22% asegurado. Y la realidad es que el PP sigue duplicando en escaños a Vox”, recuerda.
En ese sentido, advierte de que al líder de Vox “se le acaban las excusas”, especialmente al comparar los resultados en España con los de sus socios europeos. Pero el reproche más grave llega al hablar del funcionamiento interno del partido: “Vox hace guerra sucia a todos los que mínimamente disienten o discrepan de la línea oficial”.
Según Gallardo, esa estrategia incluiría incluso “un ejército digital de cuentas en redes sociales” destinado a “atacar a personas”, en lo que describe como un clima interno cada vez más asfixiante. Un escenario que, en su opinión, se ha agravado con las purgas internas y la salida de figuras como Javier Ortega Smith o José Ángel Antelo.
“Abascal ahora respira más tranquilo porque no ve amenazado un liderazgo débil”, sostiene, aunque advierte de que ese control se ejerce “cada vez con una mano de hierro más fuerte, pero con menos autoridad”.
El diagnóstico final es demoledor. Para García-Gallardo, el proyecto ha perdido su esencia hasta el punto de que, en el futuro, “del partido al que me afilié solo va a quedar el plan de pensiones de Abascal”. Una frase que resume el momento más crítico que atraviesa Vox desde su irrupción en la política nacional.