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Alicia García (PP) retrata a Cuerpo: "Deja dos estampas: Bolaños, el eterno aspirante y Yolanda Díaz que le llamaba mala persona"
La portavoz del PP en el Senado carga contra el nuevo jefe del Ejecutivo y le advierte de que no puede presentarse como ajeno a la etapa anterior porque “estaba en el núcleo económico” del poder.

Alicia García, Portavoz del PP en el Senado
La portavoz del PP en el Senado, Alicia García, ha lanzado este martes un durísimo aviso a Carlos Cuerpo en su primera intervención como presidente del Gobierno y ha dejado claro que los populares no van a comprar ni su perfil técnico ni su intento de aparecer como una figura nueva.
García ha dibujado a Cuerpo como un dirigente que no llega de fuera ni aterriza ahora en la vicepresidencia, sino como uno de los hombres que ha formado parte del corazón del Ejecutivo durante toda la etapa anterior. Y, por eso mismo, le ha negado cualquier margen para sacudirse la mochila del sanchismo.
“No puede hacerse el nuevo”
Ese ha sido precisamente el eje del discurso de la portavoz popular: Carlos Cuerpo no puede presentarse como una cara distinta porque, a juicio del PP, forma parte del engranaje que ha sostenido al Gobierno hasta hoy.
Alicia García ha insistido en que el ahora presidente no era un mero técnico que pasaba por allí, sino un alto cargo con peso en la dirección económica del Ejecutivo. En ese sentido, ha recalcado que su pasado como responsable de asuntos económicos le convierte en una pieza plenamente integrada en el núcleo de poder. Para el PP, ese dato desmonta por completo cualquier intento de fabricar una imagen de relevo limpio o de transición ordenada. La tesis de García es que Cuerpo no hereda simplemente una etapa: la comparte.
La carga completa del Gobierno
La portavoz del PP ha querido fijar desde el primer minuto una idea política muy clara: Carlos Cuerpo asume toda la carga del Gobierno, no sólo la parte amable, institucional o económica.
Según ha defendido Alicia García, el nuevo presidente tendrá que responder por la acción completa del Ejecutivo, por sus decisiones, por sus silencios y por el desgaste acumulado durante todos estos años. Y eso incluye, según la dirigente popular, la crisis política, la pérdida de credibilidad institucional y la degradación del proyecto socialista.
Desde la bancada popular se ha remarcado que no basta con cambiar de rostro en la Moncloa para borrar las responsabilidades anteriores. Cuerpo, ha venido a decir García, no puede pretender aparecer como una solución cuando ha sido parte del problema.