La diputada del pelo azul expulsada de una comisión de la Asamblea tras más de dos minutos de interrupciones
El diputado denuncia “mala educación” y “faltas de respeto” de la parlamentaria de Más Madrid en una escena de máxima tensión política

La diputada de Más Madrid, Marta Carmona
La tensión política volvió a adueñarse este martes de la Asamblea de Madrid. El diputado Ismael Sirio López Martín anunció la expulsión de la parlamentaria de Más Madrid, Marta Carmona, de una comisión parlamentaria tras, según su versión, protagonizar “más de dos minutos de interrupciones”, así como una actitud marcada por la “mala educación” y las “faltas de respeto”.
El propio Sirio hizo pública la decisión a través de un mensaje en redes sociales, en el que justificó su actuación apelando al orden institucional y al respeto debido durante el desarrollo de la sesión. “Acabo de expulsar a la diputada de Más Madrid, Marta Carmona, de la Comisión de la Asamblea de Madrid. Más de 2 minutos de interrupciones, mala educación y faltas de respeto. Intolerable”, afirmó.
El incidente refleja, una vez más, el clima de creciente crispación que se vive en la política madrileña, donde los choques entre Gobierno y oposición se trasladan cada vez con más frecuencia al funcionamiento ordinario de la Cámara regional. Lo sucedido en comisión vuelve a poner el foco en los límites del debate parlamentario. .
Desde el entorno del diputado se interpreta la expulsión como una medida necesaria para frenar una actitud obstruccionista incompatible con el normal desarrollo de los trabajos parlamentarios. La decisión, sin embargo, amenaza con alimentar aún más el choque de Más Madrid con el PP, en un momento de máxima confrontación política.
La escena, a las RRSS
La escena no tardó en incendiar las redes sociales, donde partidarios y detractores de ambos dirigentes han convertido el episodio en munición política. Mientras unos defienden la firmeza de Sirio ante un comportamiento “inadmisible”, otros ven en la expulsión un gesto desproporcionado en un contexto ya de por sí extremadamente bronco.
En cualquier caso, el episodio vuelve a retratar el deterioro del clima parlamentario en la oposición de la Asamblea de Madrid, donde las formas hace tiempo que compiten con el fondo en cada debate.