Ferraz intenta contener el daño ante las revelaciones sobre el trasiego de bolsas de dinero en efectivo en su sede
Desde el PSOE niegan irregularidades mientras crecen las sombras por el juicio a Ábalos y se aferra a las auditorías internas para defender su limpieza.

La portavoz del PSOE, Montse Mínguez.
La estrategia del PSOE ante el juicio en el que es protagonista el que fuera su secretario de Organización, José Luis Ábalos, es clara: cerrarse en banda hasta que pase el temporal. Todo ello si no salen nuevas revelaciones que salpiquen a su entorno. Por el momento, este jueves Carmen Pano ha confirmado que llevó 90.000 euros en dinero en efectivo a Ferraz por orden de la trama.
Por lo tanto, los socialistas han decidido plantar cara al creciente ruido judicial que rodea al caso Ábalos. La formación ha salido a reivindicar su transparencia en un momento en el que las informaciones sobre supuestos movimientos de dinero en efectivo vuelven a poner el foco sobre ellos.
La portavoz socialista, Montse Mínguez, ha asegurado que su partido es el primer interesado en que se conozca toda la verdad, un mensaje similar al de estos días de, por ejemplo, Félix Bolaños, que afirmó que detesta la corrupción más aún si viene de su propio partido. Según ha defendido la portavoz tras la Junta de Portavoces en el Congreso, el desarrollo del juicio demostrará que el PSOE es “un partido limpio”.
Ante estas revelaciones, Mínguez ha restado importancia a su alcance. Según ha sostenido, no aportan “ninguna novedad” respecto a lo ya conocido durante la fase de instrucción. La frase del primer día deslizada dese Ferraz es "el caso está amortizado". La dirigente socialista ha insistido además en que el partido ha colaborado con la justicia desde el primer momento. Como prueba, ha señalado los registros contables internos y se ha aferrado a las auditorías internas realizadas: “Hemos entregado los excel y cuadran milimétricamente las salidas y las entradas en efectivo”.
Pero más allá del argumentario oficial y por mucho que el PSOE intente calmar las aguas, el desarrollo del juicio y las nuevas declaraciones seguirán marcando el ritmo de una crisis que los socialistas intentan contener sin lograr ni de cerca disipar las dudas. Y eso que llevamos tan solo 3 días de juicio.