sesión de control
Feijóo pone contra las cuerdas a Sánchez: "Ha pisado más China que Adamuz y Paiporta"
Alberto Núñez Feijóo presiona al Gobierno por la deuda y las infraestructuras mientras Pedro Sánchez insiste en que "España funciona" .

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y el líder popular Alberto Núñez Feijóo
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, vuelve este miércoles a la sesión de control en el Congreso de los Diputados tras cerca de un mes sin responder a la oposición en el Pleno. Su reaparición se produce después de que el juez Juan Carlos Peinado haya decidido procesar a su esposa, Begoña Gómez, por presuntos delitos de tráfico de influencias, malversación, corrupción en los negocios y apropiación indebida.
Desde la bancada popular, Alberto Núñez Feijóo protagonizó un duro cara a cara con el jefe del Ejecutivo, centrando su intervención en lo que considera una brecha creciente entre el discurso oficial y la realidad de los ciudadanos. El líder del PP cuestionó el destino de los fondos europeos y se preguntó “dónde están los 5.000 millones de euros”, al tiempo que criticó el funcionamiento de las infraestructuras, especialmente el AVE, señalando la incertidumbre de los usuarios.
Feijóo eleva el tono en el Congreso
Durante su intervención, Feijóo endureció el tono y lanzó una de las frases más comentadas de la sesión, al reprochar a Sánchez que ha “pisado más China que Adamuz y Paiporta”, en referencia a lo que considera una falta de atención a problemas nacionales frente a la agenda internacional del presidente. Además, puso el foco en el aumento de la deuda pública, que cifró en un 42%, alertando del impacto que puede tener en el futuro económico del país.
El líder popular también hizo alusión a casos concretos como el de las víctimas de Adamuz, reclamando explicaciones y mayor sensibilidad por parte del Ejecutivo. En su discurso, acusó al Gobierno de eludir responsabilidades y de no ofrecer respuestas claras ante las preocupaciones de los ciudadanos.
Por su parte, Sánchez defendió la gestión de su Gobierno y aseguró que España atraviesa una etapa de crecimiento y estabilidad. Apoyó su argumentación en datos como los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social y en valoraciones positivas de organismos internacionales, insistiendo en que “España funciona”.