Acción judicial
Querella tras el caos en La Madrugá de Oviedo: agresión a un policía y altercados en plena procesión
Abogados Cristianos subraya la gravedad de los altercados en Oviedo y pide que se depuren responsabilidades por los delitos denunciados.

La procesión de la 'Madrugá' sale del edificio Histórico de la Universidad de Oviedo.
La Fundación Española de Abogados Cristianos ha presentado una querella por los incidentes ocurridos durante la procesión de ‘La Madrugá’ del Viernes Santo en Oviedo, donde varios individuos protagonizaron altercados que obligaron a la intervención policial y generaron una fuerte polémica.
Según recoge la denuncia, los hechos se produjeron cuando un grupo de personas, situadas en un establecimiento hostelero dentro del recorrido procesional, comenzó a increpar a los asistentes con gritos y actitudes provocadoras. La situación fue escalando hasta requerir la presencia de agentes de policía, momento en el que uno de los implicados habría agredido a un agente, mientras otro mostró una conducta de desobediencia y enfrentamiento directo con las autoridades.
De acuerdo con el relato de los hechos, uno de los individuos llegó a forcejear con los efectivos policiales mientras gritaba “soy musulmán”, en un contexto que, según la organización denunciante, agravó la tensión del momento y el impacto sobre los asistentes a la procesión.
La querella presentada incluye acusaciones por interrupción de culto, tipificada en el artículo 523 del Código Penal, atentado contra agente de la autoridad (artículo 550) y desobediencia grave (artículo 556). La organización considera que estos hechos no constituyen un episodio aislado, sino que reflejan una tendencia preocupante.
Desde la fundación, se insiste en que este tipo de incidentes evidencian un incremento de situaciones de hostilidad o perturbación grave hacia manifestaciones públicas de la fe cristiana. En este sentido, su presidenta, Polonia Castellanos, ha declarado que los ataques contra cristianos en España “cada vez son más cruentos y frecuentes”, señalando especialmente a lo que califica como acciones de carácter islamista.
El caso queda ahora en manos de la justicia, que deberá determinar la responsabilidad penal de los implicados en unos hechos que han reabierto el debate sobre la convivencia religiosa, la libertad de culto y la seguridad en actos públicos de carácter religioso en España.