Caso Esther López: la defensa del único sospechoso niega el 'zulo' y señala a la Guardia Civil
Las abogadas del único investigado aseguran que la trampilla al sótano ya era visible en el registro de 2022, cuestionan la actuación policial y rechazan que se trate de un “zulo”, mientras el juzgado busca pruebas biológicas en el espacio recién inspeccionado.

Cartel a favor de Esther López
La defensa de Óscar S.M., único encausado por la muerte de Esther López en Traspinedo (Valladolid), sostiene que el acceso al espacio subterráneo descubierto recientemente en el chalé ya era visible durante el registro efectuado en abril de 2022. Para respaldar esta versión, sus letradas se apoyan en varias fotografías tomadas entonces por el Equipo Central de Inspecciones Oculares (ECIO) de la Guardia Civil, en las que (según aseguran) se aprecia tanto el punto revisado en la primera inspección como el borde de la trampilla que conduce a la estancia.
En una de las imágenes aportadas, la defensa ha marcado con un círculo azul el lugar desde el que se tomó una fotografía durante la investigación inicial, mientras que con un círculo rojo señala el borde de la trampilla. A su juicio, resulta imposible examinar la zona indicada sin advertir la presencia del acceso al sótano. Por ello, cuestionan abiertamente por qué ese espacio no fue inspeccionado en su momento y rechazan cualquier insinuación de ocultación deliberada.
Las abogadas niegan además haber intentado entorpecer la investigación y señalan directamente a la Guardia Civil, asegurando que conocía la existencia de este habitáculo. En la misma línea, critican al equipo responsable de la inspección ocular por no haber tenido en cuenta indicios que, en su opinión, podrían haber sido determinantes en el desarrollo de las diligencias.
Otro de los puntos clave de su argumentación pasa por rechazar el uso del término “zulo” para referirse a este espacio.
Castilla y León
El juzgado recibe el informe preliminar del caso Esther López tras el registro en un chalé de Traspinedo
David González
Recuerdan que la Real Academia Española define este concepto como un lugar oculto destinado a esconder ilegalmente cosas o personas, una acepción que consideran inapropiada. Según defienden, se trata simplemente de una antigua bodega construida junto a la vivienda y sellada hace unos veinte años por el padre del acusado debido a problemas recurrentes de inundaciones provocadas por el acuífero de la zona.
La defensa insiste en que el inmueble nunca se ha utilizado para ocultar elementos ilegales y que su existencia fue puesta en conocimiento de las autoridades. De hecho, subrayan que el investigado se encuentra “tranquilo” y mantiene que no tiene “nada que ocultar”.
Frente a esta versión, la familia de Esther López ha cargado con dureza contra el acusado, al que acusa de mantener una actitud “obstruccionista” y “mentirosa”, lamentando que haya dispuesto de cuatro años para eliminar posibles pruebas antes de que saliera a la luz este nuevo espacio.
En paralelo, el Tribunal de Instancia de Valladolid ha autorizado recientemente el registro de esta presunta bodega a petición de la Guardia Civil. El objetivo es recoger muestras de ADN, fibras y sedimentos que permitan determinar si la joven estuvo en algún momento en ese lugar entre su desaparición y el hallazgo de su cuerpo semanas después en una cuneta de Traspinedo.
Actualmente, los investigadores analizan si los restos biológicos encontrados en el sótano coinciden con el ADN de Esther López, una prueba que podría resultar determinante para el futuro del caso. Mientras tanto, la defensa ha pedido a los medios de comunicación un tratamiento “objetivo y veraz” de la información y ha apelado al respeto del principio de presunción de inocencia.