Fernando Simón pide calma por el crucero del hantavirus y logra lo contrario: vuelve el recuerdo de la pandemia
El director del CCAES asegura que España “sabe cómo actuar” ante la posible llegada del buque a Canarias, aunque sus palabras reabren el debate sobre su papel durante la crisis del Covid

Fernando Simón
Fernando Simón ha vuelto a escena. Y lo ha hecho con una frase destinada, en teoría, a tranquilizar a la población ante la posible llegada a Canarias del crucero afectado por un brote de hantavirus. Pero, tratándose del director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, el mensaje de calma ha tenido también el efecto contrario: recordar a muchos españoles aquellos meses de pandemia en los que sus previsiones y explicaciones quedaron bajo una fuerte controversia pública.
El buque, identificado en distintas informaciones como el MV Hondius, permanece bajo seguimiento sanitario después de detectarse un brote de hantavirus a bordo. La OMS ha señalado que trabaja con España para gestionar el destino del crucero, aunque Sanidad ha matizado que la decisión definitiva depende de la evaluación epidemiológica del barco.
“Lo único que habría que hacer…”
Simón ha pedido tranquilidad y ha defendido que España cuenta con protocolos para este tipo de situaciones en puertos y aeropuertos. Según explicó, si el crucero terminara llegando a Canarias, lo previsible sería que los enfermos fueran evacuados previamente por vía aérea, de modo que el resto del pasaje quedaría sometido a seguimiento sanitario.
“El barco podría llegar sin enfermos”, vino a resumir el epidemiólogo, insistiendo en que en Canarias existe una unidad de aislamiento y tratamiento de alto nivel capaz de atender a pacientes de riesgo sin poner en peligro a los profesionales ni a la población.
El problema, para muchos, no está solo en el protocolo, sino en quién lo verbaliza. Cada vez que Fernando Simón aparece para pedir calma, una parte de la opinión pública recuerda sus mensajes durante la pandemia, incluidos aquellos diagnósticos iniciales que con el paso de las semanas quedaron ampliamente superados por la realidad.
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Siete casos, tres fallecidos y españoles a bordo
Las cifras conocidas hasta ahora apuntan a siete casos vinculados al brote, con tres fallecidos y pacientes en situación grave o crítica, según las distintas informaciones publicadas. También se ha informado de la presencia de 14 españoles entre las personas que viajan a bordo del crucero.
El Gobierno de Canarias ha expresado sus reservas ante la posibilidad de que el buque llegue a las islas, mientras Sanidad y la OMS coordinan la respuesta y estudian la situación sanitaria real del barco antes de adoptar una decisión definitiva.
Cómo se contagia el hantavirus
El hantavirus se transmite principalmente por contacto con secreciones, orina o excrementos de roedores infectados. La transmisión entre personas es poco habitual, aunque se ha descrito en algunas variantes vinculadas al Cono Sur americano, precisamente la zona de la que procedería el itinerario previo del crucero.
Ese es el argumento central de Simón para rebajar la alarma: si no hay enfermos a bordo, y si los pasajeros son controlados y vigilados, el riesgo para la población sería limitado. Aun así, el historial reciente obliga a las autoridades a extremar la prudencia y a comunicar con una claridad que durante la pandemia no siempre existió.
Entre la obligación humanitaria y la prevención
El debate no es sencillo. Impedir sin más el desembarco de enfermos plantea problemas éticos evidentes, porque los afectados necesitan atención médica. Pero permitir la llegada del barco sin una evaluación exhaustiva también puede alimentar la inquietud ciudadana.
Por eso, la clave no está en lanzar mensajes de confianza genérica, sino en explicar qué se va a hacer, dónde, con qué medios y bajo qué controles. Porque España ya vivió una crisis sanitaria en la que la comunicación oficial fue casi tan discutida como las medidas adoptadas.
Y ahora, con Fernando Simón otra vez en primer plano, la llamada a la calma vuelve a sonar para muchos como una alerta.