Trabajadores del puerto de Granadilla estallan contra la llegada del MV Hondius y amenazan con bloquearlo
La llegada del crucero con el brote de hantavirus a las costas de Tenerife ha disparado la tensión en el puerto de Granadilla. Mientras Guardia Civil y Autoridad Portuaria preparan un amplio dispositivo de seguridad ante el brote de hantavirus detectado a bordo, algunos trabajadores portuarios han salido a protestar por la falta de protocolos e información.

Trabajadores portuarios se concentran en el Parlamento de Canarias contra la llegada del crucero con hantavirus a Tenerife EUROPA PRESS 08/5/2026
La inminente llegada del crucero MV Hondius a Tenerife ya ha provocado las primeras protestas y el clima de preocupación es mayor entre, evidentemente, los trabajadores portuarios y parte de la población del sur de la isla. El buque en el que se ha registrado un brote de hantavirus tiene previsto llegar en la madrugada del domingo a las costas tinerfeñas procedente de Cabo Verde.
Recordemos que el Gobierno central ha impusto al de Canarias por petición de la Organización Mundial de la Salud que el navío pare en Tenerife pese a las reticencias del Ejecutivo canario. Finalmente solo "fondeará", es decir, no atracará en el puerto de Granadilla de Abona. El Ejecutivo autonómico quiere acelerar la operación para que el barco pueda abandonar las islas antes del martes, fecha en la que se espera un empeoramiento de las condiciones meteorológicas.
Desde primeras horas de este viernes, la Guardia Civil y personal de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife han comenzado los preparativos en el puerto industrial de Granadilla, donde se desarrollará el operativo de evacuación y repatriación de los pasajeros. En la zona ya se han instalado casetas de seguridad y se prevén restricciones de acceso mientras duren las operaciones.
Sin embargo, la preparación del operativo no ha calmado la inquietud de algunos trabajadores y vecinos. Una veintena de personas convocadas por el colectivo Trabajadores Portuarios de Tenerife se concentró este viernes ante el Parlamento de Canarias para mostrar su rechazo a la llegada del buque y denunciar la falta de información y de protocolos claros de seguridad.
“Si hay que bloquearlo se bloquea”, advirtió la portavoz del colectivo, Elena Ruiz, que aseguró que existe “mucha gente con miedo” entre quienes trabajan diariamente en las instalaciones portuarias. Los manifestantes corearon consignas como “queremos trabajo, no enfermedad” y criticaron que aún no sepan cómo deberán actuar cuando llegue el barco.
Ruiz reprochó además al presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, Pedro Suárez, no haber respondido a las demandas planteadas por los trabajadores. Según explicó, desde primera hora del viernes ha recibido numerosas llamadas de empleados preocupados por las condiciones de seguridad y por la ausencia de instrucciones claras.
“Nos preguntan qué tienen que hacer el domingo, si tienen que ir, si deben quedarse en casa o qué medidas van a adoptar”, señaló. También insistió en que los trabajadores desconocen si tendrán que utilizar mascarillas u otras protecciones específicas durante el operativo.
La portavoz cuestionó igualmente la elección del puerto de Granadilla para realizar la operación de fondeo, ya que habitualmente este tipo de maniobras se desarrollan en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. Según indicó, el enclave del sur de la isla no dispone de todos los medios necesarios en caso de emergencia a bordo.
Entre las dudas planteadas por el colectivo figura la disponibilidad de remolcadores o la posible afectación a otros servicios portuarios esenciales. “Somos trabajadores, no plátanos canarios deambulando por el puerto”, afirmó Ruiz para denunciar que quienes operan diariamente en la instalación sienten que están asumiendo riesgos sin información suficiente.
Mientras tanto, la presencia de medios de comunicación nacionales e internacionales en el puerto de Granadilla ya supera incluso a la de los efectivos desplegados en la zona, reflejo de la enorme expectación generada por la llegada del MV Hondius y del creciente malestar social que ha provocado en Tenerife.