sesión de control
Feijóo destroza a Sánchez tras la imputación de Zapatero: "El que pueda robar, que robe"
El líder del PP arremete contra el presidente tras la imputación: "Apoyó a Ábalos y está en la cárcel, apoyó a Cerdán y está a punto de volver. Solo hay que ver el tiempo que le queda a Zapatero"

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en la sesión de control
La imputación de José Luis Rodríguez Zapatero en el caso Plus Ultra ha provocado uno de los cara a cara más duros que se recuerdan en el Congreso entre Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez. El líder del PP aprovechó la sesión para lanzar una ofensiva demoledora contra el presidente del Gobierno, al que acusó de liderar un Ejecutivo rodeado de corrupción y de haber permitido que el PSOE se convierta en una maquinaria de poder donde “el que pueda robar, que robe”.
Feijóo fue directamente al cuello político de Sánchez. Sin rodeos. Sin anestesia. Y poniendo el foco en la gravedad de que un expresidente socialista esté siendo investigado por la Audiencia Nacional como supuesto cabecilla de una trama de tráfico de influencias y blanqueo de capitales. “¿Qué hace usted todavía ahí?”, preguntó hasta en varias ocasiones al presidente del Gobierno, exigiéndole explicaciones sobre la relación entre Sánchez y Zapatero. El líder popular quiso subrayar especialmente la referencia judicial a una “organización criminal” y lanzó una batería de preguntas incómodas: “¿Qué influencia tenía en su Gobierno? ¿Hablaba usted directamente con él? ¿Va a arremeter ahora contra los jueces?”.
La bancada socialista intentaba contener el golpe, pero Feijóo elevó todavía más el tono con una frase que dejó helado el hemiciclo: “El lema de este Gobierno es ‘el que pueda robar, que robe’”. Y remató: “Es un momento muy duro para los españoles que se esfuerzan cada día mientras el Gobierno roba a manos llenas. España está gobernada por corruptos y yo me voy a encargar de cambiar todo esto”. El líder del PP además hiló el caso Zapatero con otros escándalos que han golpeado al entorno del sanchismo. “Apoyó a Ábalos y está en la cárcel, apoyó a Cerdán y está a punto de volver. Solo hay que ver el tiempo que le queda a Zapatero”, disparó Feijóo ante los aplausos de su bancada.
La frase más dura llegó después: “Sin usted, Zapatero no habría podido delinquir”. Una acusación política de enorme calibre que retrata hasta qué punto el PP considera que el caso Plus Ultra puede convertirse en el mayor escándalo de corrupción de la etapa socialista. Pedro Sánchez, por su parte, optó por cerrar filas con el expresidente socialista. Lejos de marcar distancias, el jefe del Ejecutivo respondió con un apoyo absoluto a Zapatero: “Toda colaboración con la Justicia, todo mi apoyo a la presunción de inocencia y todo mi apoyo al expresidente Zapatero”.
Una respuesta que en la oposición interpretan como una prueba más de que el PSOE ha decidido atrincherarse políticamente y convertir cualquier investigación judicial que afecte a los suyos en un asunto de defensa corporativa. El debate dejó una imagen demoledora para el Gobierno. Mientras Sánchez intentaba mantener el discurso institucional, Feijóo logró instalar la sensación de que el PSOE atraviesa una crisis moral y política sin precedentes, con antiguos pesos pesados del partido señalados por la Justicia y con el presidente incapaz de separarse de ellos. La legislatura entra así en una fase todavía más tóxica, con la corrupción ocupando el centro del tablero político y con un PSOE cada vez más encerrado en el búnker del “todo es una conspiración”.