Alarma por el juguete infantil que cuenta calorías y empuja a las niñas a obsesionarse con su cuerpo
Psicólogos y expertos en salud infantil alertan de que asociar el juego con adelgazar puede afectar a la autoestima y la relación de las menores con su cuerpo.

Juguete de salto que cuenta calorias
La polémica ha estallado en redes sociales y entre asociaciones de familias tras la aparición de versiones de juguetes infantiles que incluyen contadores de calorías y “grasa quemada” dirigidos específicamente a niñas pequeñas. El debate comenzó cuando varias madres denunciaron que estos productos, comercializados para niñas de entre 5 y 11 años, trasladan a la infancia preocupaciones propias del mundo adulto relacionadas con la imagen corporal y la delgadez.
El juguete en cuestión es un “skip-it”, una bola que se engancha al tobillo y obliga a saltarla mientras gira. Aunque tradicionalmente ha sido un juego de actividad física y coordinación, algunas versiones actuales incorporan pantallas digitales que contabilizan calorías consumidas durante el ejercicio.
Expertos en psicología infantil y trastornos alimentarios advierten de que este tipo de mensajes pueden tener consecuencias negativas en edades tempranas. Señalan que asociar el juego y el ejercicio físico con la quema de calorías o la pérdida de grasa puede provocar que las niñas desarrollen una preocupación excesiva por su aspecto físico desde muy pequeñas.
También alertan de que estos productos refuerzan estereotipos de belleza irreales y pueden influir en la autoestima y la percepción corporal de las menores.
En redes sociales, muchas familias han criticado que los juguetes continúen diferenciándose por género y que, además, se dirijan a las niñas con mensajes vinculados al cuerpo y la apariencia. “No necesitan contar calorías; necesitan jugar”, escribía una usuaria en una publicación que se ha hecho viral.
La controversia ha reabierto el debate sobre el impacto de la publicidad y los juguetes en la construcción de la imagen corporal durante la infancia y sobre la responsabilidad de las marcas a la hora de diseñar productos destinados a menores.