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Leire Díez se defiende tras la UCO en Ferraz y acaba peor: "Es una invención, quien quiera circo que pague"
La fontanera del PSOE se une a la teoría sanchista de que todo es una conspiración de la derecha con jueces y policías para "tumbar a este Gobierno sea como sea" y que "todo es una cacería"

Leire Díez presenta el sello de Nino Bravo en el Ayuntamiento de Valencia
La entrada de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en la sede del PSOE en Ferraz ha puesto contra las cuerdas a Leire Díez, la fontanera socialista que se ha convertido en uno de los nombres más incómodos para Pedro Sánchez en los últimos meses. Y si alguien esperaba que su primera gran defensa pública aclarara algo, ocurrió exactamente lo contrario: teoría de la conspiración en la línea sanchista rozando el ridículo y poco más.
Leire Díez rompió su silencio este lunes en El Programa de Ana Rosa para responder a la investigación judicial en la que aparece vinculada y a las diligencias que han terminado llevando a los agentes de la UCO hasta la sede del PSOE en Ferraz. Sin embargo, lejos de ofrecer explicaciones concretas sobre los hechos que se investigan, optó por una estrategia ya familiar en el argumentario del sanchismo: denunciar una supuesta conspiración destinada a derribar al Gobierno. "A mí todo esto me parece una cacería", aseguró la fontanera del PSOE. Según su versión, existe una operación para "tumbar a este Gobierno sea como sea, con las armas que sean y haciendo lo que sea". También calificó parte de las informaciones publicadas como "ciencia ficción" y negó que recopilar información pueda considerarse extorsión o una actividad ilícita.
Pero fue precisamente esa línea argumental la que más críticas provocó. Porque, mientras la investigación judicial continúa su curso, muchos esperaban una respuesta centrada en los hechos concretos que han llevado a la UCO a actuar hasta en Ferraz. En lugar de eso, Leire Díez insistió en presentar el caso como una persecución política y mediática. La frase más llamativa llegó cuando afirmó que "el que quiera circo que pague una entrada en el circo de su pueblo". Una expresión que pretendía desacreditar el interés generado por el caso de la fontanera del PSOE.
Tampoco pasó desapercibida otra de sus afirmaciones más polémicas: "Lo que no se entiende muy bien es que el Estado de Derecho se esté convirtiendo en un Estado de Derechas". Una declaración para sugerir que las actuaciones judiciales y policiales estarían condicionadas por motivaciones ideológicas. Además, Leire Díez cuestionó a los investigadores al denunciar una supuesta "investigación prospectiva", argumentando que se habría intervenido documentación ajena al objeto principal de la causa. Lo cierto es que la intervención televisiva de la fontanera del PSOE deja la sensación de que la exdirigente socialista optó por una defensa basada más en desacreditar la investigación que en desmontar las sospechas que la rodean. Un planteamiento que puede servir para movilizar a los hooligans del sanchismo, pero que difícilmente despeja las dudas de quienes observan el caso desde fuera.