Irene Montero carga contra el Papa por no comulgar con el aborto y la eutanasia y le llama "jefe de una teocracia"
Montero reprochó al Pontífice que aprovechara su discurso en el Congreso para defender postulados contrarios al aborto y la eutanasia, derechos que calificó de “democráticamente conquistados”.
Irene Montero y el Papa León XIV
La eurodiputada de Podemos y exministra de Igualdad, Irene Montero, reaccionó con dureza al discurso pronunciado este lunes por el Papa León XIV en el Congreso de los Diputados. A través de un vídeo difundido en redes sociales, la dirigente morada acusó al Pontífice de utilizar su intervención en las Cortes Generales para cuestionar derechos como el aborto y la eutanasia, llegando incluso a referirse a él como el “jefe de una teocracia”.
Las críticas de Montero llegaron pocas horas después de la histórica intervención de León XIV ante diputados y senadores, en la que el Papa defendió la dignidad humana como fundamento de toda ley y recordó la responsabilidad de los poderes públicos de protegerla. Durante su discurso, el Pontífice advirtió de que una norma no alcanza su verdadera grandeza únicamente por haber sido aprobada formalmente, sino cuando está al servicio de la persona y del bien común.
Para la exministra, estas palabras constituyen un ataque a derechos que considera “democráticamente conquistados”. Montero sostuvo que el Papa no debería haber contado con el “altavoz” del Congreso para expresar posiciones contrarias al aborto y la eutanasia y criticó que numerosos representantes públicos presentes en el hemiciclo escucharan su intervención sin mostrar rechazo, llegando incluso a aplaudirla.
La dirigente de Podemos aseguró además que cuestionar el aborto supone atacar derechos de las mujeres y afirmó que una institución religiosa no debería influir en debates que, a su juicio, corresponden exclusivamente al ámbito político y legislativo.
Las declaraciones se producen después de que León XIV dedicara buena parte de su intervención a reivindicar la centralidad de la dignidad humana en la acción política y legislativa. El Papa apeló a la responsabilidad ética de quienes elaboran las leyes y defendió la necesidad de proteger siempre a la persona frente a cualquier forma de descarte o instrumentalización.
Montero también aprovechó para volver a cargar contra la Iglesia católica por los casos de abusos sexuales cometidos por miembros del clero y sostuvo que todavía existen víctimas que no han sido adecuadamente reparadas. Asimismo, hizo referencia a los llamados casos de bebés robados y a las actuaciones del Patronato de Protección a la Mujer durante el franquismo.
Pese a sus críticas, la exministra reconoció que comparte algunas de las posiciones expresadas por el Pontífice en cuestiones como la paz o la acogida de inmigrantes. Sin embargo, insistió en que esas coincidencias no alteran las profundas discrepancias que mantiene con la doctrina de la Iglesia en materias relacionadas con la defensa de la vida, el aborto o la eutanasia.
La formación morada ya había mostrado previamente su rechazo a la visita del Papa. Los cuatro diputados de Podemos decidieron ausentarse de la sesión conjunta de las Cortes Generales y no asistieron a la intervención de León XIV, una decisión que contrastó con la presencia de la práctica totalidad de los grupos parlamentarios y de las principales autoridades del Estado.
Las palabras de Montero constituyen, hasta el momento, una de las respuestas políticas más duras al discurso del Pontífice, cuya defensa de la vida, la dignidad humana y la responsabilidad moral de los legisladores fue recibida con una prolongada ovación en el Congreso de los Diputados.