caso mascarillas
Ábalos a muerte contra el PSOE: dentro del sanchismo se protegen o sacrifican nombres según las necesidades políticas
En una entrevista concedida en exclusiva a Vozpópuli, el exministro carga duramente contra el PSOE desde Soto del Real y asegura que las investigaciones que afectan a figuras como Zapatero, David Sánchez o la trama vinculada a Leire Díez reciben un trato mucho más benévolo

(Foto de ARCHIVO) El exministro de Transportes José Luis Ábalos declara como acusado en el juicio del Tribunal Supremo por las presuntas irregularidades en la compra de mascarillas 04/5/2026
José Luis Ábalos ha decidido romper su silencio para denunciar lo que considera una evidente desigualdad de trato dentro del PSOE. Desde la cárcel de Soto del Real, donde permanece a la espera de conocer la sentencia del juicio por el 'caso mascarillas', el exsecretario de Organización socialista observa con creciente malestar cómo las distintas investigaciones que rodean al entorno del partido y del Gobierno avanzan sin provocar, a su juicio, la misma condena política y mediática que sufrió él.
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En declaraciones exclusivas a Vozpópuli, Ábalos sostiene que existe una diferencia evidente entre la forma en que se abordó su situación y el tratamiento que están recibiendo otros casos que afectan al universo socialista. “Conmigo se aplicó la brocha gorda. Con Zapatero, la cloaca y el hermano de Sánchez se está aplicando la brocha fina”, viene a resumir el exministro.
Ábalos pone como ejemplo el caso de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno. Según afirma, quienes analizan lo ocurrido en torno al PSOE y al Ejecutivo están reduciendo su situación en la Diputación de Badajoz a una simple irregularidad administrativa. “No hay diferencia en la situación, pero sí en el trato y en lo que se pretende proyectar”, asegura.
El exdirigente socialista también lamenta que episodios relacionados con su expareja, Jésica Rodríguez, fueran utilizados para construir una condena pública sin atender a sus explicaciones. Según denuncia, todo se simplificó hasta convertirlo en un juicio mediático que acabó definiendo el conjunto de su trayectoria política. “O lo que es lo mismo, aplicar la brocha gorda en las interpretaciones, como siempre ha ocurrido con todo lo que tiene que ver conmigo”, sostiene.
Las críticas de Ábalos se extienden igualmente las cloacas socialistas vinculadas a Leire Díez. El exministro define las revelaciones que continúan apareciendo como la fábula del “cazador cazado” y considera que los nuevos datos conocidos refuerzan su tesis de que fue utilizado como un dique de contención para evitar que determinadas investigaciones alcanzaran niveles superiores de responsabilidad política.
Además, insiste en que los acontecimientos recientes respaldan su denuncia de haber sido objeto de una “investigación prospectiva” y de una situación de “indefensión expresa” por parte de quienes, según él, estaban protegiendo intereses ajenos a los suyos.
Sobre la cascada de informaciones que afecta al PSOE, Ábalos lanza una advertencia. El foco no debe ponerse únicamente en los nombres que aparecen en los distintos documentos e investigaciones, sino en lo que esos apuntes pueden revelar. “Detrás de cada uno de ellos hay una potencial investigación”, reflexiona.
Entre esos nombres destaca el del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, cuya aparición recurrente en las anotaciones relacionadas con la ‘fontanera’ socialista no pasa desapercibida para el exministro.
Aunque reconoce que comprende la defensa cerrada que se articula en torno a quien considera un referente de la izquierda, también advierte de lo que define como un “sesgo utilitario” dentro del sanchismo, donde, según su visión, los nombres propios son protegidos o sacrificados en función de las necesidades políticas del momento.