Ferraz blinda a Zapatero mientras sale corriendo cuando le hablan de Ábalos
La dirección socialista expresa una “confianza absoluta” en el expresidente ante su próxima declaración judicial, pero marca distancias con el exministro y asegura que ya no responderá por quien abandonó el partido

La potavoz del PSOE Montse Mínguez
La semana que se avecina promete ser una de las más delicadas para el PSOE en el frente judicial. José Luis Rodríguez Zapatero declarará ante el juez, Begoña Gómez volverá a comparecer, Mercedes González tendrá que dar explicaciones en el Senado por sus contactos con Leire Díez y, además, se espera la sentencia del juicio que afecta a José Luis Ábalos. En medio de ese panorama, Ferraz ha optado por una estrategia tan clara como reveladora: blindar al expresidente y marcar distancias con quien fue durante años uno de los hombres más poderosos del partido.
La encargada de comunicar esa posición fue la portavoz de la Ejecutiva Federal, Montse Mínguez. Preguntada por la situación de Zapatero en el programa Parlamento de RNE, la dirigente socialista no dejó espacio para las dudas. “Defendemos la agenda y la figura de Zapatero como persona y evidentemente confianza absoluta en él y en lo que tenga que decir”, afirmó. Además, insistió en que el PSOE mantiene una “confianza plena” en el expresidente y apeló a la presunción de inocencia ante las investigaciones que le afectan.
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Mínguez denunció también lo que considera una aceleración interesada de los tiempos judiciales. “Se nos está poniendo un calendario judicial como con muchas prisas para que este Gobierno caiga antes del verano”, aseguró. Para la portavoz socialista, existe una doble vara de medir entre los asuntos que afectan a dirigentes de la izquierda y aquellos que perjudican a la derecha. El lawfare, ya saben, que vuelve a estar de moda en estos tiempos de desesperación socialista. “Hay muchas prisas en temas judiciales que afectan a la izquierda y mucha lentitud con temas judiciales que afectan a la derecha”, añadió.
Llorando por la 'pena del Telediario'
La portavoz socialista fue incluso más allá al cuestionar el valor que se otorga a determinadas investigaciones policiales, la conocida 'pena del Telediario'. “En este país estamos acostumbrados últimamente a que todo lo que se escribe en un informe de la UCO ya se da por hecho que es veraz”, lamentó. Aunque reconoció que “hay explicaciones que se tienen que dar”, se mostró convencida de que Zapatero podrá aclarar las sospechas que pesan sobre él cuando comparezca ante el juez la próxima semana. “Escucharemos porque seguramente todo tendrá su explicación”, señaló.
Ábalos, como la peste
Sin embargo, el tono cambió radicalmente cuando las preguntas se dirigieron hacia José Luis Ábalos. Ahí desaparecieron las apelaciones a la confianza, las defensas cerradas y las referencias a la trayectoria política del afectado. Ferraz activó un discurso completamente distinto. “Hace mucho tiempo que no está en las filas del partido”, recordó Mínguez, subrayando que el exministro dejó de militar en el PSOE hace más de dos años y medio.
La frase más significativa llegó después. “El PSOE no va a responder sobre una persona que no forma parte del partido”, afirmó la portavoz socialista al ser preguntada por las consecuencias que tendría una eventual sentencia condenatoria para quien fue secretario de Organización, ministro de Transportes y uno de los principales apoyos de Pedro Sánchez durante su regreso al liderazgo del partido.
La fotografía política que deja Ferraz es difícil de resumir mejor. Cuando las preguntas apuntan al expresidente, el PSOE responde con “confianza absoluta”, presunción de inocencia y defensa cerrada. Cuando el foco se desplaza hacia Ábalos, la respuesta cambia por completo: ya no es un compañero, ya no es un dirigente socialista y ya no corresponde al partido dar explicaciones por él. Un contraste que retrata mejor que cualquier discurso el momento que atraviesan los socialistas: acorralados y achicharrados.