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El duro golpe del juez Calama a Zapatero cuando se hace el tonto con sus caras asesorías: "Dos autos con evocación cervecera"
El magistrado de la Audiencia Nacional preguntó al expresidente por sus contratos de asesoramiento, que intentó esquivar el asunto varias veces, pero el juez le dejó claro que el asunto está en los atestados 1907 y 1908, recordando de paso la cerveza 1906 por si tenía amnesia

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero a su llegada a la Audiencia Nacional
El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, acudió a la Audiencia Nacional dispuesto a desplegar una estrategia que suele funcionar mejor en una entrevista que ante un juez: tono desafiante, responder lo justo, hacerse el distraído y repetir que todo está perfectamente explicado en los contratos. El problema es que enfrente no tenía a un periodista afín ni a un tertuliano de TVE dispuesto a cambiar de tema, sino al magistrado José Luis Calama.
Fue precisamente en uno de esos momentos donde el expresidente intentó esquivar una pregunta cuando se produjo una de las escenas más comentadas de la declaración. Una frase del magistrado que ya circula por redes sociales como uno de los grandes momentos del interrogatorio: la de la "evocación cervecera". Todo comenzó cuando el juez Calama preguntó a Zapatero por los trabajos concretos que habría realizado en virtud de varios contratos de asesoría que forman parte de la investigación. La respuesta del expresidente fue tan escueta como reveladora: "Está en el contrato y no voy a profundizar más".
Una contestación que podría servir para salir del paso en una rueda de prensa, pero que difícilmente satisface a un juez que precisamente está investigando si esos contratos reflejan actividades reales o simplemente esconden otra realidad. Por ello, el juez Calama insistió y recordó a Zapatero que "aunque esté en el contrato, los de este tipo son tan vagos y genéricos que cabe de todo, asesoramiento o consultaría son términos tan generales". Pero lejos de aclarar nada, el expresidente del Gobierno optó por otra vía de escape: "Estamos en un terreno que no me he preparado, no está en el auto", respondió.
La escena tenía algo de surrealista. Un investigado alegando que no se había preparado precisamente una de las cuestiones centrales de una causa en la que se analizan contratos de asesoría por los que habría percibido importantes cantidades económicas. Pero entonces llegó el zasca del magistrado. El juez Calama recordó que a Zapatero junto a la citación judicial había recibido abundante documentación. Y lo hizo con una frase que ya es historia de esta declaración: "Usted con el auto además de su citación como investigado recibió dos atestados con evocación cervecera, 1907 y 1908". La referencia se hizo rápidamente viral, pues la alusión a los atestados numerados 1907 y 1908 evocaba inevitablemente a la popular cerveza 1906, convirtiéndose en una manera elegante, irónica y bastante demoledora de desmontar la excusa de que no conocía el contenido de la documentación. Más allá de la anécdota cervecera, la escena refleja algo más profundo: que la defensa de Zapatero sigue basándose en respuestas cada vez más escuetas y en una memoria sorprendentemente selectiva. Otra cosa es que el magistrado le crea.
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