El PP lleva al Senado la votación sobre disolver las Cortes que Armengol frenó dos veces
La Cámara Alta debatirá este miércoles la exigencia de elecciones generales después de que PSOE y Sumar bloquearan en dos ocasiones que el Congreso se pronunciara sobre el adelanto electoral

La presidenta del Congreso, Francina Armengol, durante una sesión
El Partido Popular ha decidido trasladar al Senado una batalla parlamentaria que la Mesa del Congreso ha bloqueado ya en dos ocasiones. Gracias a su mayoría absoluta en la Cámara Alta, los populares someterán este miércoles a votación una moción para instar a Pedro Sánchez a disolver las Cortes Generales y convocar elecciones, una iniciativa que no ha podido ser debatida en el Congreso tras los sucesivos vetos de PSOE y Sumar.
La votación se producirá, además, el mismo día en que el presidente del Gobierno comparecerá en la Cámara Baja para informar sobre el último Consejo Europeo y sobre las investigaciones judiciales que afectan al PSOE y a personas de su entorno político. El PP pretende aprovechar esa coincidencia para aumentar la presión sobre un Ejecutivo cada vez más cuestionado por los escándalos que rodean al partido y por la creciente debilidad parlamentaria de la legislatura.
Nuevo pulso institucional
El origen de este nuevo pulso institucional se encuentra en las dos decisiones adoptadas por la Mesa del Congreso, presidida por Francina Armengol. Primero fueron rechazadas las enmiendas registradas por PP y Junts que reclamaban la convocatoria de elecciones generales. Posteriormente, la Mesa volvió a impedir que prosperara una nueva formulación presentada por los populares para que el Congreso pudiera expresar una posición política favorable a un adelanto electoral.
España
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Patricia Rodríguez Corchado
PSOE y Sumar justificaron ambos vetos argumentando que la convocatoria de elecciones constituye una competencia exclusiva del presidente del Gobierno y que, por tanto, no puede ser objeto de votación parlamentaria. El PP sostiene exactamente lo contrario. A su juicio, no se trataba de sustituir una prerrogativa presidencial, sino de permitir que la Cámara manifestara políticamente si considera agotada la legislatura y necesaria una consulta a los ciudadanos.
La polémica ha alcanzado tal dimensión que Alberto Núñez Feijóo ya ha anunciado un recurso ante el Tribunal Constitucional contra lo que considera un veto "oportunista" y "servil" de la Mesa del Congreso. Los populares interpretan que Armengol y la mayoría de izquierdas han utilizado criterios reglamentarios para impedir una votación incómoda para el Gobierno.
Ante ese escenario, el Senado se ha convertido en la vía elegida por el PP para sacar adelante una iniciativa que, aunque carece de efectos jurídicos vinculantes, posee una evidente carga política. La moción reclama que Sánchez asuma la situación de bloqueo que atraviesa la legislatura, marcada por la ausencia de Presupuestos Generales del Estado, la falta de Debate sobre el Estado de la Nación y las crecientes dificultades del Ejecutivo para reunir mayorías estables.
La iniciativa también hace referencia a los distintos casos de presunta corrupción que afectan al PSOE y a varias investigaciones judiciales abiertas en torno al entorno del presidente del Gobierno. Según los populares, la acumulación de estos factores justifica la convocatoria de elecciones para devolver la palabra a los ciudadanos.
Mientras tanto, el PSOE ha intentado frenar igualmente el debate en la Cámara Alta. Los socialistas han solicitado formalmente al presidente del Senado, Pedro Rollán, que no admita la iniciativa al considerar que reproduce una cuestión que ya fue rechazada en el Congreso. Sin embargo, la mayoría absoluta del PP garantiza que la moción será debatida y aprobada, convirtiendo el Senado en el escenario donde finalmente se votará aquello que Armengol ha impedido discutir dos veces en el Congreso.