Felipe VI y Sheinbaum sellan el deshielo entre España y México con la Conquista aún sobre la mesa
La presidenta mexicana recibirá al Rey en el Palacio Nacional y aprovechará el encuentro para defender el reconocimiento de los pueblos originarios y explicar por qué lo considera una cuestión de dignidad nacional
El Rey Felipe VI en el XXVII Curso de Estado Mayor de la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas (ESFAS),
Felipe VI se reunirá este jueves con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en una cita destinada a abrir una nueva etapa en las relaciones entre ambos países después de años marcados por la polémica sobre la Conquista y la exigencia de disculpas planteada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
El encuentro tendrá lugar en el Palacio Nacional y contará también con la presencia del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Tanto Zarzuela como el Gobierno español han presentado el viaje como una oportunidad para reforzar los vínculos políticos, económicos y culturales entre España y México y consolidar el acercamiento desarrollado durante los últimos meses.
El Rey se encuentra en el país con motivo del Mundial y asistirá este viernes en Guadalajara al partido de la fase de grupos entre España y Uruguay. La invitación de Sheinbaum para acudir al campeonato ha permitido organizar una reunión bilateral que va mucho más allá del ámbito deportivo y que supone el gesto de mayor relevancia entre la Corona española y la Presidencia mexicana desde el inicio del desencuentro.
La controversia comenzó en 2019, cuando López Obrador remitió una carta a Felipe VI en la que reclamaba una disculpa por los abusos cometidos durante la llegada de los españoles a América. La ausencia de una respuesta provocó un progresivo deterioro del clima político y llevó al entonces mandatario mexicano a anunciar en febrero de 2022 una “pausa” en las relaciones, aunque nunca llegaron a romperse formalmente.
El conflicto también se reflejó en la toma de posesión de Sheinbaum, celebrada en octubre de 2024, a la que Felipe VI no fue invitado. La nueva presidenta respaldó entonces la posición de su antecesor y defendió que la Corona debía reconocer el daño causado a los pueblos indígenas.
Sin embargo, el tono comenzó a cambiar el pasado 17 de marzo. Durante una exposición sobre la mujer en el México indígena celebrada en el Museo Arqueológico Nacional, Felipe VI reconoció que durante la Conquista se produjeron “muchos abusos” y señaló que determinados comportamientos de aquella época, analizados desde los valores actuales, no podían ser motivo de orgullo.
Sheinbaum recibió aquellas palabras como un gesto de acercamiento, aunque advirtió de que todavía quedaba camino por recorrer. La mandataria mexicana ha reconocido ahora la “actitud distinta” mostrada por el monarca, pero ha adelantado que aprovechará la reunión para explicarle la importancia que tiene para su país el reconocimiento de los pueblos originarios.
La presidenta quiere trasladar a Felipe VI la relevancia de las grandes civilizaciones existentes antes de la llegada de los españoles, así como las reformas aprobadas en México para garantizar los derechos de las comunidades indígenas actuales. Según ha explicado, ya no se trata únicamente de la antigua petición de perdón, sino de una cuestión relacionada con la dignidad, la identidad y el reconocimiento histórico del pueblo mexicano.
La reunión culmina varios meses de contactos diplomáticos. Sheinbaum viajó a Barcelona en abril para participar en un encuentro internacional en defensa de la democracia y mantuvo una reunión con Pedro Sánchez. Posteriormente, Albares y el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, se desplazaron a México y fueron recibidos personalmente por la presidenta.
Durante su visita, Albares entregó a Sheinbaum la invitación de Felipe VI para asistir a la Cumbre Iberoamericana prevista para principios de noviembre en Madrid. La posible presencia de la mandataria mexicana en esa cita será previsiblemente otro de los asuntos que aborden ambos jefes de Estado.