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La candidatura de Diana Morant despierta más ilusión en el PP que en el PSOE: "Que no la quiten, por favor"
La ministra de Ciencia ya es oficialmente candidata a la Generalitat Valenciana al no haber rivales en las primarias del PSPV y los populares valencianos celebran: "Es la delegada de Sánchez y la niña de Zapatero"

La ministra de Ciencia y secretaria general del PSPV-PSOE, Diana Morant, presenta su candidatura
“Que no la quiten, por favor”, era una de las frases más repetidas sobre la candidatura de Diana Morant a la presidencia de la Generalitat Valenciana, que ya es oficial y no tiene vuelta atrás -salvo catástrofe tras no tener ningún rival en las primarias-, el problema es que no la dicen en la sede del PSOE, sino en la del PP valenciano, que consideran un regalo que la ministra de Ciencia sea la próxima rival de, previsiblemente cuando Génova lo confirme, Juanfran Pérez Llorca.
Diana Morant ha intentado exhibir en el PSPV un cierre de filas en torno a su candidatura, evitando incluso que se presentara un outsider con pocas posibilidades y haciendo una votación como ha pasado por ejemplo en otras comunidades, y posando con quienes han sido rivales internos con Carlos Fernández Bielsa, una unidad impostada donde muchos en su pensamiento saben que la candidata a día de hoy no da para ganar al PP y gobernar, y sobre todo que no ilusiona al votante socialista -sólo hay que ver la escasa asistencia a su acto de Gandia más allá de cargos del PSOE- pero que es la elegida de Pedro Sánchez y hay que estarse quietos hasta el día después de las elecciones.
En el lado del PP, esa condición, la de la candidata elegida de Pedro Sánchez, es la que más celebran como una rival que ya viene tocada de serie. Diana Morant no sólo es ministra del Gobierno, con el sambenito que eso conlleva, sino es que además se ha esforzado por ser la más sanchista y ha dejado al PSPV como una sucursal del discurso de Moncloa. Morant no sale de las cinco frases enlatadas que le mandan desde Moncloa, casi sin plantear una visión valenciana propia o distanciarse de algunos asuntos, y cada declaración que hace, como recientemente su defensa acérrima de Zapatero o decir que todas las investigaciones al PSOE son una conspiración de los jueces y la derecha y hasta de Donald Trump, dan munición al PP y sobre todo la aleja del votante de centro y hasta del socialdemócrata que esté viendo toda la cascada de corrupción con preocupación.
Eso provoca que Diana Morant no logre ni un voto para el PSPV, ni desde el centro ni dentro del bloque de izquierdas, donde tiene fuga a Compromís. Y ahí están las encuestas, en el peor momento del PPCV, con la crisis de la dana, el PSOE no remontaba y la derecha seguía sumando, cosa que por cierto no ha cambiado. Además, el equipo que acompaña a la ministra de Ciencia no acompaña precisamente al optimismo, con portavoces como el síndic en Les Corts que hacen lo mismo que ella que replicar las cuatro consignas de Moncloa y ser más sanchistas que valencianos, y con un número 2 en el PSPV, Vicent Mascarell, que enciende más fuegos de los que apaga y cuya mejor aportación ha sido acabar procesado por inventarse un ataque del PP a la sede socialista. Ese es el nivel. Morant ya es candidata a la Generalitat Valenciana, y la botella de champán la descorcharon en la sede del PPCV.
Comunidad Valenciana
Diana Morant escenifica la democracia simulada del PSOE inscribiéndose en las primarias a medida
Sonia García