San Fermín vive un sexto encierro rápido y limpio con La Palmosilla: diez heridos y ningún corneado
La manada gaditana completó el recorrido en dos minutos y 23 segundos y dejó las mejores carreras en Estafeta, aunque un toro enganchó del pantalón a un mozo antes de entrar en la plaza.

el sexto encierro de los Sanfermines de 2026, a 12 de julio de 2026, en Pamplona.
El sexto encierro de San Fermín 2026 ha permitido este domingo disfrutar de carreras largas y limpias delante de los toros de La Palmosilla. La ganadería gaditana ha completado los 875 metros del recorrido en dos minutos y 23 segundos, sin dejar heridos por asta, aunque diez personas han tenido que ser atendidas por contusiones y cinco de ellas han sido trasladadas al hospital.
La carrera ha arrancado con la manada muy agrupada en la cuesta de Santo Domingo. Los cabestros han ocupado inicialmente las primeras posiciones, pero dos toros castaños han avanzado con rapidez y se han colocado en cabeza, obligando a los corredores a apartarse con brusquedad.
La velocidad de los animales ha provocado varias caídas durante los primeros metros. Algunos mozos han quedado tendidos en el suelo y han tenido que protegerse la cabeza ante el paso de las reses, que han seguido su camino sin fijarse en ellos.
También se han producido tropiezos en la curva de Mercaderes, uno de los puntos más delicados del recorrido. Pese a las caídas, la manada ha superado el giro sin quedar descolgada y ha entrado en Estafeta con los toros algo más separados.
Ha sido precisamente en esa calle donde se han visto las carreras más lucidas de la mañana. A diferencia del encierro del sábado, marcado por una gran concentración de participantes, este domingo se han abierto algunos espacios que han permitido a varios corredores situarse delante de las astas y mantener la carrera durante varios metros.
La nobleza de los ejemplares de La Palmosilla ha evitado consecuencias más graves. Los toros han continuado avanzando incluso cuando han encontrado corredores caídos en su trayectoria, sin detenerse ni lanzar derrotes contra ellos.
El momento de mayor peligro se ha vivido poco antes de la entrada a la plaza de toros. Uno de los ejemplares castaños ha lanzado varias embestidas y ha enganchado con un pitón el pantalón de un corredor, al que ha arrastrado durante unos instantes. El animal ha terminado soltándolo y ha continuado hacia los corrales.
El balance médico ha dejado diez personas heridas por golpes y contusiones de diferente consideración. Cinco de ellas han sido evacuadas al hospital para someterse a una valoración más detallada. No se han registrado cornadas durante este sexto encierro.
Continúan ingresados, además, dos corredores lesionados en jornadas anteriores. Uno de ellos es un joven de Alicante de 30 años que sufrió el sábado una cornada en la cara y tuvo que ser operado de urgencia por una fractura de mandíbula. El otro es un hombre español de 65 años que resultó herido en el cuarto encierro y permanece hospitalizado por un neumotórax bilateral, aunque su evolución es favorable.
Durante la carrera se han vuelto a observar conductas prohibidas, como tocar a los animales o intentar agarrarlos por los pitones. Las autoridades recuerdan que estos comportamientos pueden provocar una reacción imprevisible de los toros y poner en riesgo tanto al infractor como al resto de corredores.
También está prohibido participar con mochilas, vasos, cámaras, teléfonos móviles u otros objetos que puedan caer al suelo o dificultar el avance de los mozos.
La Policía Municipal ha vuelto a identificar este domingo al corredor que el día anterior participó disfrazado del Jóker. El sábado fue sancionado por llevar un teléfono móvil durante el encierro, que aseguró haber recogido del suelo. Este domingo, ya sin el maquillaje del personaje, los agentes volvieron a interceptarlo y le solicitaron el dispositivo.
La Palmosilla es una de las ganaderías con menor experiencia en los encierros de Pamplona. La divisa de Tarifa ha participado en tres ocasiones en San Fermín y solo Álvaro Núñez, con dos apariciones, cuenta con un historial más corto.
La ganadería regresaba a las calles de Pamplona después de protagonizar el pasado año el encierro dominical más peligroso de la última década, con cuatro corredores corneados. En esta ocasión, la carrera ha resultado mucho más limpia y ninguno de los participantes ha sufrido heridas por asta.
La manada estaba formada por los toros negros Cortijero, de 575 kilos, y Mirlo Blanco, de 580; los castaños Jubiloso, de 580 kilos, Sombrerito, de 575, y Cantarillo, de 555; y el colorado Zorzal, de 565 kilos.
Los seis ejemplares serán lidiados esta tarde por Fortes, Fernando Adrián y Samuel Navalón en la sexta corrida de la Feria del Toro de San Fermín.