La petición de un español arruina la graduación de la hija de Pedro Sánchez y Begoña Gómez
Un zamorano pone contra las cuerdas tanto a La Moncloa como al Ministerio de Defensa a quienes solicita un Falcon para acudir a la graduación de su hija, como hace el presidente

Pedro Sánchez y Begoña Gómez, llegando en un avión de Defensa.
La polémica por el viaje de Pedro Sánchez a Londres para asistir a la graduación de su hija, y reunirse allí con Begoña Gómez, en un avión del Ejército del Aire ha encontrado un protagonista inesperado. No es un dirigente político, ni un rival parlamentario, ni un tertuliano habitual. Es un ciudadano de Zamora que ha conseguido hacer lo que muy pocas veces ocurre: convertir una carta dirigida al Ministerio de Defensa en uno de los textos más compartidos y comentados de las últimas horas.
David Criado ha registrado, tay y como ha comprobado ESdiario, una petición formal en la que solicita al Ministerio de Defensa que le facilite también una aeronave oficial para acudir a la graduación de su propia hija en Londres. El escrito, redactado con una fina ironía jurídica y un humor tan elegante como demoledor, desmonta uno a uno los argumentos con los que el Gobierno justifica el uso de medios oficiales para un desplazamiento de carácter privado.
El documento ha corrido como la pólvora en redes sociales. Miles de usuarios han compartido la solicitud, destacando la mezcla de sátira, sentido común y precisión jurídica con la que su autor plantea una pregunta que muchos ciudadanos se hacen desde que trascendió el viaje del presidente: si la graduación de una hija justifica el empleo de un Falcon del Ejército del Aire cuando quien viaja es el jefe del Ejecutivo, ¿por qué no habría de hacerlo cuando se trata de cualquier otro contribuyente?
La repercusión ha terminado eclipsando el propio acto académico celebrado en Londres. Lo que debía ser una jornada estrictamente familiar ha derivado en un intenso debate sobre el uso de recursos públicos y sobre los límites entre la agenda institucional y la esfera privada de los altos cargos.
Según ha podido saber ESdiario de fuentes cercanas a la Presidencia del Gobierno, la enorme difusión alcanzada por la iniciativa ha generado un evidente malestar en el entorno de La Moncloa. Las mismas fuentes admiten que preocupa especialmente la rapidez con la que este tipo de mensajes consiguen instalarse en la conversación pública y convertirse en tendencia sin que el Ejecutivo logre reconducir el relato.
En el entorno del presidente son conscientes de que las redes sociales han dejado de ser el territorio prácticamente incontestable que durante años permitía marcar el ritmo de la conversación política. La viralización de la carta de David Criado se interpreta como un ejemplo más de esa pérdida de iniciativa, especialmente cuando el mensaje conecta con un sentimiento ampliamente compartido entre ciudadanos de muy distintas sensibilidades.
Y es que el éxito del escrito reside precisamente en su sencillez. Lejos de recurrir al insulto o a la descalificación, el autor plantea una petición aparentemente razonable: si todos los españoles sostienen con sus impuestos el mantenimiento de las aeronaves oficiales, él también solicita utilizar una para asistir a la graduación de su hija. Incluso propone compartir el vuelo con otros padres en idéntica situación para abaratar costes y renuncia expresamente a escoltas, alfombras rojas, recepciones diplomáticas o declaraciones institucionales.
Especialmente celebrado ha sido el apartado final del escrito, donde el ciudadano pide que el Falcon no haga escalas "en Turquía, Bruselas, París, República Dominicana ni en ninguna otra ciudad en la que pueda improvisarse una cumbre, una reunión bilateral o un café de Estado para justificar el vuelo". Un párrafo que muchos usuarios han convertido en el símbolo de una iniciativa que ha mezclado humor, crítica política a Pedro Sánchez y sentido del sarcasmo.
La carta concluye con una petición difícil de rebatir desde el punto de vista del debate público: que, si su solicitud es rechazada, el Ministerio motive cuál es la diferencia jurídica, institucional o moral entre la graduación de la hija del presidente del Gobierno y la de cualquier otro ciudadano español.
Mientras el Ejecutivo evita alimentar la polémica, la iniciativa continúa acumulando difusión y comentarios. Lo que comenzó como una petición individual se ha transformado en una de las respuestas ciudadanas más virales de los últimos meses y ha vuelto a colocar bajo los focos un asunto que La Moncloa daba prácticamente por amortizado.