El caso Andic da un giro: testigo clave pide protección tras revelar la terapia que llevó a Jonathan al borde del precipicio
La investigación por la muerte del fundador de Mango suma un nuevo capítulo con la declaración de una colaboradora de la terapeuta familiar, que asegura haber preparado las rutas de montaña utilizadas en la llamada "terapia de confrontación".

Jonathan Andic, hijo del fallecido fundador de Mango, Isak Andic.
El caso que investiga la muerte del fundador de Mango, Isak Andic, ha dado un nuevo giro con la aparición de una testigo considerada clave por los investigadores. Se trata de una ciudadana británica que colaboraba con Julia Lüderwaldt, terapeuta de la familia Andic, y que ha solicitado ser reconocida como testigo protegido tras declarar ante los Mossos d'Esquadra que teme por su seguridad y que desde hace semanas "no puede dormir por las noches".
La mujer asegura que fue ella quien, siguiendo instrucciones de la terapeuta, localizó y enseñó a Jonathan Andic el recorrido de las cuevas del Salitre, en Collbató (Barcelona), una semana antes de que el empresario falleciera al precipitarse por un barranco durante una excursión con su hijo el 14 de diciembre de 2024.
Su declaración ha reavivado el interés sobre la denominada "terapia de confrontación", un tratamiento que buscaba mejorar la deteriorada relación entre padre e hijo mediante experiencias simbólicas de fuerte carga emocional. Según explicó la testigo a la policía, Julia Lüderwaldt le encargó encontrar recorridos en los que Jonathan pudiera enfrentarse a "situaciones extremas", incluso situándose "al borde del precipicio", con el objetivo de representar la metáfora de la "muerte del padre" trabajada durante las sesiones.
La colaboradora precisó, no obstante, que la finalidad no era poner en peligro a los pacientes, sino hacerles afrontar conflictos personales en escenarios emocionalmente intensos. Dentro de ese contexto, acompañó en dos ocasiones a Jonathan Andic por el sendero de Montserrat antes del accidente mortal.
La defensa rechaza la interpretación
Las revelaciones han sido respondidas con contundencia por la defensa de Jonathan Andic, investigado por un presunto delito de homicidio. Sus abogados sostienen que la muerte de Isak Andic fue un accidente y niegan que la terapia incluyera actividades de riesgo.
"La terapia incluía paseos, aunque estos han sido adjetivados con connotaciones que Jonathan Andic ni conocía ni comparte", afirman. Asimismo, recuerdan que "toda información procesalmente no contrastada debe recibirse desde la prudencia y, sobre todo, desde el sosiego interpretativo".
La defensa también explica que Jonathan nunca ocultó haber visitado previamente la zona, aunque reconoce que no mencionó que en aquellas excursiones estuvo acompañado por la colaboradora de la terapeuta porque, según su versión, los agentes nunca le preguntaron con quién había realizado esas caminatas.
Nuevas contradicciones en la investigación
La declaración de la testigo introduce además nuevos elementos que contradicen parcialmente la versión inicial del investigado. Según explicó ante los Mossos, mientras organizaban las rutas Jonathan Andic le comentó que pensaba realizar una excursión con una sobrina como "regalo", sin hacer ninguna referencia a que finalmente acudiría con su padre.

La terapeuta de la familia Andic a su llegada a los juzgados de Instrucción de Martorell para declarar ante la jueza.
La mujer también entregó a los investigadores conversaciones mantenidas tanto con Jonathan Andic como con Julia Lüderwaldt, mensajes que ahora están siendo analizados por la Unidad de Investigación de los Mossos d'Esquadra. Parte de esos intercambios procedían del teléfono móvil que el propio Jonathan aseguró haber perdido durante un viaje relámpago a Ecuador en marzo de 2025, cuando la investigación ya se encontraba en marcha.
La jueza decidirá si la protege
Tras prestar declaración los días 29 de junio y 6 de julio, la colaboradora ha solicitado formalmente ser considerada testigo protegido, una figura que permite preservar su identidad y evitar que pueda ser reconocida durante el procedimiento judicial. Será ahora la jueza instructora, Raquel Nieto, quien decida si concede esa medida de protección antes de citarla para ratificar su testimonio en sede judicial.
Su comparecencia, unida al informe complementario que preparan los Mossos, añade nuevas incógnitas a una investigación que continúa abierta y que sigue tratando de esclarecer qué ocurrió realmente durante la última excursión que compartieron Isak y Jonathan Andic en la montaña de Montserrat.