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Los policías de Mérida, achicharrados por una avería que Interior aún no ha reparado desde 2025

La comisaría de Mérida afronta otra ola de calor sin climatización, la avería se arrastra desde el verano de 2025, los sindicatos denuncian temperaturas superiores a 40 grados y dos detenidos atendidos

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, 

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, Gabriel Luengas / Europa Press

Patricia Rodríguez Corchado

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La Comisaría de la Policía Nacional de Mérida vuelve a enfrentarse a temperaturas superiores a los 40 grados en el exterior sin haber recuperado todavía su sistema de climatización. La avería, conocida desde el verano de 2025, mantiene a los agentes trabajando con aparatos portátiles, cambios organizativos y una lona instalada por el Ejército para reducir la incidencia directa del sol sobre el edificio.

La responsabilidad sobre estas instalaciones corresponde al Gobierno de España. La Policía Nacional depende del Ministerio del Interior a través de la Dirección General de la Policía, órgano encargado de dirigir el cuerpo y gestionar sus medios materiales. No se trata, por tanto, de una competencia del Ayuntamiento de Mérida ni de la Junta de Extremadura.

La Delegación del Gobierno en Extremadura sostiene que continúa trabajando para resolver el problema y que la contratación de las obras se ha tramitado mediante el procedimiento de emergencia. El delegado del Gobierno, José Luis Quintana, explicó el pasado 9 de julio que el expediente administrativo ya estaba finalizado, pero que la ejecución dependía de la llegada de determinados equipos y componentes necesarios para intervenir sobre una avería calificada como grave.

Casi tres semanas después de aquel anuncio, el sistema principal continúa fuera de servicio. La solución más visible ha sido la colocación de una lona militar sobre parte del inmueble, una medida destinada a generar sombra y limitar el calentamiento del edificio, pero que no permite climatizar las oficinas, las zonas de atención al público ni los calabozos.

Informes que alertaban del deterioro

Jupol ha llevado el caso ante la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Badajoz. El sindicato asegura que la Administración conocía desde hacía meses el deterioro de las instalaciones y que recibió más de diez meses de escritos, advertencias y reclamaciones antes de activar la reparación de emergencia.

Según la documentación citada por Jupol, la empresa encargada del mantenimiento, Serveo, elaboró un informe en el que situaba el funcionamiento del sistema de climatización por debajo del 40 % de su capacidad. Ese mismo informe habría concluido que continuar reparando los equipos existentes resultaba técnica y económicamente inviable, por lo que sería necesario sustituir el sistema.

El sindicato también afirma que una evaluación del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la Policía Nacional constató incumplimientos de temperatura en todos los puestos examinados. Jupol reclama que la Inspección de Trabajo visite el edificio, solicite la documentación preventiva y determine si existieron responsabilidades por la tardanza en adoptar medidas.

La Unión Federal de Policía también denunció las condiciones de la comisaría. Según la UFP, las mediciones efectuadas en el interior llegaron a alcanzar los 37 grados. El sindicato sostuvo además que el edificio sufrió otra incidencia que afectó al suministro de agua potable y que no disponía de máquinas donde los trabajadores pudieran adquirir bebidas frías.

Estas cifras superan ampliamente los límites generales establecidos para los centros de trabajo. El Real Decreto 486/1997 fija una temperatura de entre 17 y 27 grados para los locales donde se desarrollen trabajos sedentarios propios de oficinas o actividades similares. La normativa también obliga a garantizar una ventilación adecuada y a evitar condiciones ambientales que puedan suponer un riesgo para la seguridad y la salud de los trabajadores.

Detenidos trasladados y agentes teletrabajando

El problema no afecta únicamente a la plantilla policial. Por las dependencias pasan diariamente ciudadanos que acuden a presentar denuncias, renovar su documentación o realizar otros trámites, además de las personas que permanecen bajo custodia.

La UFP informó a comienzos de julio de que dos detenidos tuvieron que ser trasladados a un centro sanitario después de presentar síntomas compatibles con un golpe de calor. Uno de ellos llegó a vomitar mientras se encontraba en las dependencias policiales.

Ante la falta de una climatización eficaz, algunos departamentos, entre ellos áreas de Investigación y Extranjería, han recurrido al teletrabajo cuando las funciones lo permiten. También se han instalado aparatos portátiles, aunque los sindicatos consideran que su capacidad resulta insuficiente para enfriar un edificio completo y garantizar unas condiciones adecuadas durante las horas centrales del día.

La UFP llegó a plantear el cierre temporal de determinadas dependencias en los momentos de mayor calor hasta recuperar unas condiciones compatibles con la normativa. Jupol, por su parte, reclama la sustitución definitiva del sistema y rechaza que la situación pueda resolverse únicamente mediante soluciones provisionales.

La falta de aire acondicionado coincide ahora con un nuevo episodio de calor extremo. La previsión de la Agencia Estatal de Meteorología para Mérida sitúa la máxima de este martes 28 de julio en 41 grados y contempla valores cercanos a los 40 grados durante los próximos días, con mínimas nocturnas por encima de los 20.

La comisaría afronta así otra semana de temperaturas extremas con la contratación anunciada, pero sin una fecha pública para la finalización de los trabajos. Hasta que lleguen los equipos necesarios y pueda ejecutarse la intervención, policías, usuarios y detenidos seguirán dependiendo de aparatos portátiles, medidas organizativas y una lona militar para soportar el calor.

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