El cordón policial cede en Ceuta y la situación se desborda: cientos huyen por la ciudad y Moncloa reacciona tarde

Desde el Gobierno transmiten al presidente autonómico que "ya están trabajando" en ello y anuncian que han acordado con Marruecos devolver a quienes han entrado ilegalmente. Sin embargo, desde la ciudad autónoma apuntan que es tarde porque ya venían avisando de lo que podía pasar.

Varios migrantes celebran haber cruzado la frontera, a 30 de julio de 2026, en CeutaEuropa Press

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La situación en Ceuta con la llegada masiva de inmigrantes desde Marruecos a nado ha terminado de estallar este jueves. El dispositivo policial desplegado en la frontera de El Tarajal no ha podido contener la presión de los cientos de inmigrantes que, tras acceder desde Marruecos, han terminado rompiendo el cordón de seguridad para dirigirse al interior de la ciudad. Las imágenes han reflejado el desbordamiento de una frontera sometida desde hace días a una intensa presión migratoria.

Durante buena parte de la jornada, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado habían tratado de canalizar a los recién llegados hacia el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). Sin embargo, la acumulación de personas junto al perímetro policial ha terminado por superar el dispositivo, permitiendo que numerosos inmigrantes escaparan hacia distintos puntos de Ceuta.

A quienes alcanzaban la costa a nado se han sumado decenas de personas que lograban rodear el espigón del Tarajal y acceder caminando a territorio español. La respuesta policial ha obligado a reforzar el despliegue con agentes equipados con cascos, escudos antidisturbios y material para el control de masas, con el objetivo de impedir que los migrantes se dispersaran hacia barrios próximos como Los Rosales o El Príncipe, donde ya se habían producido carreras durante las primeras horas del día.

La tensión no se limitaba al lado español. Mientras los efectivos trataban de contener la situación, al otro lado de la frontera permanecían concentradas numerosas personas esperando una oportunidad para cruzar. De hecho lejos de remitir, la presión migratoria ha vuelto a intensificarse a primera hora de la tarde. Cuando parecía que las entradas irregulares habían disminuido tras el fuerte flujo registrado en torno a las 12.30 horas, desde las 15.30 miles de personas han vuelto a acceder a Ceuta desde Marruecos bordeando el espigón del Tarajal, reactivando una situación que mantiene bajo máxima tensión a las fuerzas de seguridad.

Ante el nuevo repunte, la Guardia Civil ha cortado los accesos a la frontera y ha desviado a los ciudadanos marroquíes hacia uno de los laterales de la carretera para evitar el colapso del paso fronterizo y facilitar el tránsito de vehículos y viajeros. Entre quienes han cruzado se encuentran numerosas mujeres y niños, que posteriormente han comenzado a deambular por el centro de la ciudad mientras el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) continúa completamente saturado. Por el momento, ninguna autoridad ha ofrecido una cifra oficial sobre el número de personas que han entrado de manera irregular durante esta jornada.

Interior busca el apoyo de Marruecos para frenar la llegada pero ya es tarde

Con la situación ya desbordada, el Gobierno ha anunciado un acuerdo con Marruecos para reforzar la coordinación frente a esta crisis migratoria que afecta a Ceuta. El Ministerio del Interior ha explicado que ambos países revisarán e impulsarán medidas para acelerar la entrega de todas las personas que hayan entrado de manera ilegal

Sin embargo, desde la ciudad autónoma llevan días avisando de que la situación era crítica (entre 1.500 y 2.000 personas han llegado a Ceuta de esta manera durante los últimos 10 días) y consideran que la respuesta llega tarde.

Inmigrantes que han cruzado desde Marruecos a Ceuta nadandoCEDIDA

Exteriores niega una crisis diplomática con Marruecos que podría haber provocado la avalancha

Mientras aumentaban las críticas por la gestión de la crisis, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha rechazado cualquier vínculo entre la avalancha migratoria y el viaje realizado por Pedro Sánchez a Argelia el pasado 20 de julio.

Fuentes del departamento que dirige José Manuel Albares han asegurado que la relación con Marruecos es "excelente" y que las buenas relaciones con Argelia no la afectan en absoluto. También han explicado que la coordinación entre ambos países en materia migratoria continúa siendo "muy intensa". Sin embargo, sindicatos de Policía como JUPOL sostienen que desde Marruecos están permitiendo la llegada masiva de inmigrantes a nado hasta territorio español por esa visita de Sánchez al país argelino.

A pesar de ello, fuentes del Ministerio del Interior citadas por la agencia EFE insisten en que las autoridades marroquíes están cooperando "de manera leal" con España y que las fuerzas de seguridad del país vecino están frenando la llegada de numerosas personas que intentan acceder a Ceuta.

Sánchez habla con Vivas y Marlaska viajará este viernes a Ceuta

La respuesta política ha llegado horas después, cuando el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha mantenido una conversación telefónica con el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas.

Durante esa conversación, Vivas ha trasladado al jefe del Ejecutivo la gravedad de una situación que ha llevado al límite la capacidad de acogida de Ceuta y le ha comunicado el acuerdo unánime alcanzado por la Junta de Portavoces para reclamar una respuesta extraordinaria del Estado. En concreto, el Gobierno ceutí ha solicitado la declaración de una situación de interés para la Seguridad Nacional, prevista en la Ley de Seguridad Nacional, una medida distinta de la declaración de emergencia en materia de protección civil.

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Sánchez, por su parte, ha asegurado que el Gobierno "está trabajando ya en este asunto" y ha confirmado que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se desplazará este viernes a Ceuta para seguir sobre el terreno la evolución de la crisis y coordinar las actuaciones que se consideren necesarias. Actuaciones que, como decimos, las autoridades ceutíes (tanto políticas como policiales y de seguridad) consideran tardías.