Calviño presumía de 365 millones para los trenes de Marruecos mientras la Guardia Civil defiende Ceuta al límite
La expresidenta económica celebró hace un mes la financiación europea para el transporte marroquí. Sánchez visitará este viernes Ceuta junto a Marlaska tras el desbordamiento de la frontera.

Nadia Calviño
Nadia Calviño celebraba hace apenas un mes en Marruecos una nueva financiación europea de 365 millones de euros para modernizar las carreteras y los ferrocarriles del país vecino. Este viernes, Pedro Sánchez viajará a Ceuta acompañado por Fernando Grande-Marlaska después de que la llegada masiva de personas desde territorio marroquí obligara al Gobierno a reforzar de urgencia a la Guardia Civil y movilizar al Ejército.
El presidente del Gobierno tiene previsto acudir a las 11.40 horas a la frontera del Tarajal para encontrarse con representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Posteriormente, a las 12.15 horas, presidirá en el Palacio de la Asamblea una reunión de coordinación junto al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, el delegado del Gobierno y responsables de la Policía Nacional, la Guardia Civil, el CETI y Cruz Roja.
La visita llega después de una jornada en la que miles de personas procedentes de Marruecos atravesaron el espigón fronterizo o alcanzaron la ciudad autónoma a nado. La magnitud de las entradas dejó sobrepasados los recursos ordinarios y forzó el despliegue de refuerzos procedentes de la Península, unidades marítimas, especialistas subacuáticos, un helicóptero y efectivos de las Fuerzas Armadas.
Los 365 millones anunciados por Calviño
El pasado 30 de junio, Nadia Calviño viajó a Marruecos como presidenta del Banco Europeo de Inversiones para presentar un paquete de 365 millones destinado a reforzar la seguridad y la resistencia de las redes de carreteras y ferrocarriles marroquíes.
La operación fue presentada por el propio banco como una muestra del renovado impulso de las relaciones entre la Unión Europea y Marruecos. Calviño calificó al reino alauí como un socio estratégico y defendió la apertura de una nueva etapa de cooperación centrada en las infraestructuras, la conectividad, el desarrollo económico y la adaptación climática.
Aunque el titular resume la operación mediante su vertiente ferroviaria, los 365 millones no estaban destinados exclusivamente a los trenes. El paquete incluía financiación para las autopistas y para la red nacional de ferrocarriles de Marruecos. Además, el proyecto ferroviario incorporaba una subvención directa de 15 millones de euros de la Unión Europea para adaptar las instalaciones a los efectos del cambio climático.
Tampoco se trata de una entrega directa de 365 millones procedentes de los Presupuestos Generales del Estado. El Banco Europeo de Inversiones es el brazo financiero de la Unión Europea, pertenece a sus 27 Estados miembros —entre ellos España— y canaliza la mayor parte de sus operaciones mediante préstamos que deben ser devueltos.
El BEI destaca que desde 1979 ha movilizado más de 12.000 millones de euros para proyectos en Marruecos relacionados con el transporte, la energía, el agua, la educación, la sanidad y el apoyo al sector privado.
Refuerzos cuando la frontera ya estaba desbordada
La entrada masiva puso a prueba el dispositivo permanente de la Guardia Civil en Ceuta. Antes de la crisis, la Agrupación de Reserva y Seguridad tenía destinados de manera estable 60 efectivos para la vigilancia fronteriza. Ante el desbordamiento se incorporó un primer pelotón adicional de 29 agentes y se anunció el envío de otros dos, integrados por 40 guardias civiles más.
La Unidad de Seguridad Ciudadana recibió también 30 efectivos procedentes de diferentes unidades de Andalucía. A ellos se sumaron dos grupos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas, formados por ocho especialistas, especialmente necesarios ante el elevado número de personas que trataban de alcanzar la ciudad por mar.
El dispositivo marítimo ordinario estaba compuesto por dos embarcaciones medianas y cuatro lanchas tipo zodiac. El Gobierno tuvo que incorporar el buque Duque de Ahumada, cinco patrones de embarcación, tres mecánicos-marineros, pilotos de drones y un helicóptero del Servicio Aéreo de la Guardia Civil.
La Policía Nacional también dobló turnos mediante jornadas extraordinarias. Tres equipos de la Unidad de Intervención Policial fueron desplazados desde Sevilla, mientras el Ejecutivo anunciaba la incorporación de agentes de la UIP Central y de Málaga hasta alcanzar un dispositivo de 200 policías de la UIP y la UPR destinados a reforzar la seguridad ciudadana.
La necesidad de enviar todos estos recursos evidencia que los medios desplegados con carácter permanente no bastaban para afrontar una llegada de semejante magnitud. El Gobierno terminó movilizando a las Fuerzas Armadas para apoyar al instituto armado, responsable de la vigilancia de la frontera, y contribuir al mantenimiento de la seguridad en la ciudad.
Del socio estratégico a la frontera desbordada
La crisis migratoria se produjo apenas un mes después de que Calviño defendiera en Rabat el fortalecimiento de la cooperación europea con Marruecos. Mientras el Banco Europeo de Inversiones destacaba los beneficios de sus nuevas inversiones para los ciudadanos y empresas marroquíes, Ceuta afrontaba semanas después una llegada masiva que obligó a improvisar refuerzos y activar recursos extraordinarios.
No existe ningún dato que permita establecer una relación causal entre los 365 millones anunciados por Calviño y la entrada de personas desde Marruecos. Son hechos independientes. El contraste político y presupuestario, sin embargo, resulta evidente: la Unión Europea moviliza cientos de millones para mejorar las infraestructuras del país vecino mientras los agentes españoles destinados a proteger la frontera necesitan refuerzos urgentes, más embarcaciones, medios aéreos y el apoyo del Ejército.