crisis migratoria
Rebelión en Ceuta contra Sánchez: centenares de ceutíes estallan al grito de "dimisión" tras la invasión de Marruecos
Las fuertes medidas de seguridad y el amplio despliegue policial no han impedido que los vecinos de la ciudad de la ciudad autónoma muestren su indignación al presidente del Gobierno

Pedro Sánchez en Ceuta
La visita de Pedro Sánchez a Ceuta, lejos de servir para rebajar la tensión, ha evidenciado el profundo malestar que existe en la ciudad tras la crisis migratoria de los últimos días. Decenas de vecinos recibieron al presidente del Gobierno frente al Palacio Autonómico entre gritos de "Sánchez, dimisión", "fuera, fuera" y otras consignas de protesta que marcaron su llegada.
El jefe del Ejecutivo aterrizó en Ceuta poco después de las 11:15 horas. Su primera parada fue la frontera del Tarajal, epicentro de la crisis migratoria, antes de desplazarse al Palacio Autonómico para reunirse con el presidente de la Ciudad, Juan Vivas. Pero la imagen que terminó protagonizando la jornada no fue la de la reunión institucional, sino la de una concentración de ciudadanos que esperaban su llegada para expresar su rechazo a la gestión del Gobierno.
España
Ministros de Sánchez y dirigentes del PSOE, de fiesta en la embajada de Marruecos mientras invadían Ceuta
Enrique Martínez Olmos
La protesta llega después de varios días de enorme tensión en Ceuta, donde la entrada masiva de inmigrantes ha desbordado la capacidad de respuesta de la ciudad y ha provocado un intenso debate político sobre la política migratoria del Ejecutivo. Muchos vecinos consideran que el Gobierno ha reaccionado tarde y que la situación ha puesto de manifiesto la fragilidad de la frontera sur de España. Ese malestar se trasladó a las puertas del Ayuntamiento, donde los concentrados corearon consignas contra Pedro Sánchez durante su llegada. Entre los gritos también se escucharon insultos dirigidos al presidente y protestas contra la situación que vive la ciudad.
La visita estuvo acompañada por un importante dispositivo de seguridad. Más de una decena de agentes de la Policía Nacional permanecieron desplegados en las inmediaciones del Palacio Autonómico para garantizar el desarrollo de la visita institucional y mantener separada a la concentración del recorrido presidencial. Las medidas de seguridad ya habían sido reforzadas desde primera hora de la mañana, con calles valladas y el itinerario despejado antes de la llegada del presidente.
La escena vivida en Ceuta vuelve a mostrar el elevado desgaste político que atraviesa Pedro Sánchez en algunas de sus visitas públicas. Si hace meses las imágenes de Paiporta marcaron un punto de inflexión tras la gestión de la DANA, ahora la crisis migratoria ha situado al presidente frente a una nueva protesta ciudadana. Mientras el Gobierno insiste en defender su actuación y en buscar una respuesta coordinada con Marruecos y la Unión Europea, una parte de la ciudadanía considera que el Ejecutivo ha perdido el control de la situación. El recibimiento en Ceuta deja una imagen incómoda para Moncloa: un presidente que acude a una ciudad inmersa en una grave crisis fronteriza y que es recibido entre abucheos, consignas de dimisión y un fuerte cordón policial para garantizar el desarrollo de su visita.