CORRUPCIÓN EN LA MONCLOA
Vox invita a Sánchez a expulsar a Mohamed VI de su equipo y excluir a Marruecos del Mundial 2030
A través de la instrumentalización de la inmigración, indican los de Santiago Abascal, Marruecos ha demostrado que “no es un socio leal, ni para organizar un evento deportivo de esta magnitud ni para ninguna cuestión de vecindad”.

El presidente de VOX, Santiago Abascal, atiende a los medios, en la plaza de África en Ceuta
Estaría bien saber lo que el CIS del socialista José Félix Tezanos diría sobre si los españoles están dispuestos a organizar el mayor evento deportivo del mundo -con permiso de los Juegos Olímpicos- con un país que está tratando de invadirte, que es completamente hostil y que chantajea al presidente del Gobierno cada vez que quiere obtener alguna concesión por parte del Palacio de la Moncloa. Pero claro, para eso habría que formular la pregunta. Una cuestión que el Centro de Investigaciones Sociológicas no tiene entre sus prioridades, al igual que sucede con las que hacen referencia a la corrupción de este PSOE, de este Gobierno y de este Pedro Sánchez.
Tras bordar la segunda estrella sobre el escudo español en los terrenos de juego, resulta evidente que la organización del Mundial de Fútbol de 2030, concebida hasta ahora como un proyecto de cooperación entre España, Portugal y Marruecos, ha entrado de lleno en la confrontación política.
El Grupo Parlamentario VOX ha registrado en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley (PNL) con la que reclama al Gobierno de Pedro Sánchez que solicite formalmente ante la FIFA la revisión de la participación de Marruecos como país coorganizador, llegando incluso a instar su exclusión del torneo.
La iniciativa -a la que ha tenido acceso ESdiario-, que será debatida en la Comisión de Educación, Formación Profesional y Deportes, supone el primer intento parlamentario de vincular la continuidad de Marruecos en el mayor acontecimiento futbolístico del planeta con la reciente invasión vivida en Ceuta durante los días 30 y 31 de julio.
Ceuta, como punto de inflexión al atropello marroquí
En la exposición de motivos de la iniciativa, VOX sostiene que los acontecimientos registrados en la ciudad autónoma ceutí constituyen un antes y un después en las relaciones entre ambos países.
"Los gravísimos acontecimientos registrados en Ceuta los días 30 y 31 de julio han quebrado por completo los presupuestos de confianza y cooperación sobre los que necesariamente descansa una candidatura compartida", afirma el texto registrado en la Cámara Baja.
Para la formación de Santiago Abascal, Marruecos ha vuelto a utilizar la presión migratoria como instrumento de presión política, circunstancia que, a su juicio, demuestra que Rabat "no es un socio leal, ni para organizar un evento deportivo de esta magnitud ni para ninguna cuestión de vecindad".
Desde la sede nacional de la madrileña calle Bambú entienden que un país que recurre a este tipo de mecanismos de presión carece de las condiciones de confianza política que exige un campeonato cuya organización requiere una estrecha coordinación institucional durante varios años. Una situación que lejos de darse, apunta a todo lo contrario.
La batalla por la gran final en el Bernabéu
La iniciativa también introduce un elemento especialmente sensible dentro de la candidatura conjunta: la sede de la final del Mundial. Aunque la FIFA todavía no ha designado oficialmente el estadio que albergará el partido decisivo del campeonato -todo apuntaba al Santiago Bernabéu-, en los últimos meses han circulado distintas informaciones sobre el interés de Marruecos en optar a ese encuentro con el futuro Gran Estadio Hassan II, actualmente en construcción. Con el propio Gianni Infantino, presidente de la FIFA, entregado a la causa marroquí.
Ante esa posibilidad, VOX reclama que el Ejecutivo español adopte una posición inequívoca. Según recoge la proposición no de ley, el Gobierno debe "oponerse a cualquier decisión que relegue el protagonismo de España o sitúe la final de la Copa Mundial de 2030 fuera de nuestro país".
El partido considera que una eventual cesión a las aspiraciones marroquíes supondría "una humillación deliberada" para España, por lo que entiende que el Ejecutivo debería defender activamente la celebración de la final en territorio español.
Una iniciativa que ya ha saltado a la opinión pública y publicada y que cuenta con infinidad de voces que secundan la idea de que España tiene que acoger el partido decisivo por el título, sí o sí. En caso de no ser así, y que la final se dispute lejos de nuestro territorio que se encarguen otros, entonces, de organizar todo el evento.
Seguridad y confianza institucional con "carencias"
Otro de los argumentos empleados por VOX gira en torno a la capacidad organizativa y de seguridad. La formación sostiene que la reciente crisis de Ceuta pone de manifiesto "profundas carencias estructurales" en Marruecos que, a su juicio, obligan a cuestionar si el país reúne las condiciones necesarias para garantizar la seguridad de un evento que movilizará a millones de aficionados y miles de profesionales durante varias semanas.
Más allá del plano estrictamente deportivo, la PNL convierte la organización del Mundial en un asunto de política exterior y de defensa de la soberanía nacional, vinculando directamente la cooperación deportiva con el comportamiento diplomático del Estado marroquí. Precisamente, ahora que en resto de las cancillerías comunitarias se mira no con buenos ojos a Pedro Sánchez y a sus políticas migratorias.
En Bruselas, no son pocos los que ven en esta dejadez de funciones y de gestión del presidente español con la invasión de 70.000 inmigrantes ilegales un problema que acabará salpicándoles también a ellos en sus territorios.
Tres exigencias para Pedro Sánchez y los suyos
La iniciativa parlamentaria de Vox solicita al Ejecutivo tres actuaciones muy concretas.
En primer lugar, que inste ante la FIFA la revisión de la participación de Marruecos como coorganizador del Mundial de 2030 y solicite su exclusión como consecuencia de los hechos ocurridos en Ceuta, que VOX califica de ataques de extraordinaria gravedad contra la soberanía e integridad territorial de España.
En segundo término, reclama que el Gobierno se oponga a cualquier decisión que reduzca el protagonismo español en la organización del campeonato, especialmente si ello implica que la final se dispute fuera de España.
Por último, exige que todas las decisiones relativas al Mundial de 2030 se adopten por parte de la FIFA con criterios de transparencia y objetividad, teniendo en consideración -según recoge la iniciativa parlamentaria- las reivindicaciones españolas derivadas de los acontecimientos registrados en Ceuta.