La Ertzaintza estalla contra Zupiria tras una oleada de agresiones: “Estamos desamparados”
Nueve ertzainas y dos policías locales resultan heridos en tres incidentes y el sindicato Si.P.E. responsabiliza al Departamento de Seguridad de dejar a los agentes sin efectivos ni medios suficientes.

Ertzainas en un homenaje a un asesinado por ETA.
La Ertzaintza vuelve a estar en el centro del debate sobre la seguridad en Euskadi. Nueve ertzainas y dos agentes de policías locales tuvieron que ser atendidos tras tres incidentes registrados en Vitoria, Eibar y Mondragón. Para el Sindicato Profesional de la Ertzaintza (Si.P.E.), lo ocurrido es la última muestra de una situación que considera insostenible.
La organización sindical ha elevado el tono de sus críticas y señala directamente al Departamento de Seguridad del Gobierno vasco. Su denuncia apunta a la falta de efectivos, la presión sobre determinadas unidades, los llamamientos extraordinarios durante días libres y lo que considera un insuficiente respaldo institucional a los agentes.
Por todo ello, Si.P.E. reclama la dimisión del Consejero de Seguridad, Bingen Zupiria.
Botellas, vasos y sillas contra los agentes
Uno de los episodios denunciados por el sindicato adquirió especial gravedad cuando un grupo numeroso de personas habría arremetido contra los recursos policiales lanzando botellas, vasos de cristal y sillas.
Varios ertzainas resultaron heridos durante la intervención.
Si.P.E. advierte de que estos ataques no pueden considerarse simples incidentes inherentes al trabajo policial. El lanzamiento de cualquier objeto puede provocar lesiones graves y convertir una intervención en una situación crítica en cuestión de segundos.
El sindicato ha condenado las agresiones y ha trasladado su reconocimiento a los agentes que participaron en los dispositivos. También reclama que los policías afectados reciban respaldo jurídico, asistencial e institucional, además de que se adopten las correspondientes acciones legales contra los responsables.
“No basta con condenar las agresiones”
La organización considera insuficiente una respuesta institucional que llegue únicamente después de producirse los ataques.
Su reclamación pasa por reforzar la prevención mediante más efectivos, mejores medios materiales y unas condiciones de trabajo adecuadas para afrontar situaciones potencialmente violentas.
Para Si.P.E., las declaraciones públicas de apoyo a los policías pierden valor si no van acompañadas de recursos concretos. La protección, sostiene el sindicato, debe comenzar antes de que los agentes tengan que enfrentarse a una situación de riesgo.
La organización pone además el foco en la política de personal de la Ertzaintza. Según denuncia, algunas unidades operativas se encuentran sometidas a una presión constante por la falta de efectivos.
Días libres para cubrir las carencias
Uno de los principales motivos de preocupación para el sindicato es el recurso a llamamientos extraordinarios para cubrir las necesidades del servicio.
Si.P.E. sostiene que recurrir de manera habitual a los agentes durante sus días de descanso termina perjudicando su recuperación y dificulta la conciliación de la vida laboral y familiar.
A juicio de la organización, las carencias de planificación o de plantilla no deberían solucionarse trasladando el coste a los propios policías mediante una disponibilidad permanente.

Ertzainas observan una manifestación sobre sus derechos en 2023.
El sindicato considera que una Policía suficientemente dotada resulta esencial no solo para garantizar la seguridad de los ciudadanos, sino también para que los agentes puedan afrontar con garantías situaciones imprevistas.
Si.P.E. exige la dimisión de Zupiria
La parte más contundente de la denuncia apunta directamente a Bingen Zupiria. Si.P.E. considera que los últimos incidentes forman parte de un problema más amplio relacionado con la planificación, los efectivos, los medios y las condiciones laborales.
Por este motivo, exige la dimisión del consejero de Seguridad y reclama un cambio en la gestión.

Agentes de la Ertzaintza.
La reivindicación sindical se resume en cuatro palabras: más efectivos, más medios y más protección. Si.P.E. reclama que el respaldo institucional a los agentes deje de limitarse a las condenas posteriores a las agresiones y se traduzca en medidas concretas.
Los últimos incidentes vuelven a colocar así a la Ertzaintza en el centro de la polémica y abren un debate sobre las condiciones en las que trabajan los agentes que deben ponerse en primera línea cuando estallan los conflictos.